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El Gobierno se ha encontrado este martes con el rechazo frontal de la mayoría de los grupos de la oposición a sus planes de subir los peajes o el IVA superreducido de determinados productos, medidas previstas en el plan de reformas que el Ejecutivo ha presentado en Bruselas.

Incluso su socio de Gobierno, Unidas Podemos, se ha mostrado totalmente contrario a estas subidas, que "no ven con buenos ojos", ha señalado su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, al explicar que intentarán "desde el respeto y la lealtad" convencer al Gobierno de que retire estas subidas que afectan más a los trabajadores.

"Conocen nuestro planteamiento porque está en el acuerdo de Gobierno", ha subrayado Echenique al defender que no solo que no se suba los impuestos a la clase trabajadora sino que se les baje si se puede.

En cambio, cree que "hay mucho margen" para subírselos a las grandes fortunas y a las multinacionales, una idea generalizada "en todo el planeta -ha sostenido-, que comparte hasta el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

Desde el PP, su portavoz, Cuca Gamarra, ha expresado su preocupación por estas subidas impositivas y ha acusado al Gobierno de ocultarlas y de mentir constantemente.

El PP ha auto enmendado su moción sobre la autonomía financiera de las comunidades para que los grupos se posicionen acerca del establecimiento de peajes en las carreteras o la propuesta de suprimir la tributación conjunta del IPRF.

Los 'populares' han lamentado estas reformas planteadas por el Gobierno y también rechazan la posibilidad de que se acabe con el IVA superreducido, pues a su juicio perjudica a quien menos tiene y la mejor forma de aumentar la recaudación es bajar impuestos en lugar de subirlos.

El portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, ha hablado en la misma línea al acusar a Sánchez de meter "de tapadillo" en este plan de reformas todos estos aumentos impositivos.

"Nos vamos a oponer radicalmente a la subida del IVA superreducido", ha avisado Bal al recordar también que Cs ha propuesto recortes impositivos en el deporte, la estética y la peluquería y en la factura de la luz.

Veto también a las intenciones fiscales del Ejecutivo desde Más País, que, según ha dicho Íñigo Errejón, no les gusta lo que van conociendo: "autopistas, alargar edad de jubilación, no nos gusta y no cuenta con nuestro apoyo".

No respaldarán una reforma fiscal "más regresiva" que suponga "apretar el cinturón a los que lo pasan peor" y ha defendido, por contra, una tasa covid "para los que más tienen".

Joan Baldoví, de Compromís, lo que quiere es que el Gobierno deje "de mandar globos sonda y rectificaciones" y que explique "la letra pequeña" del plan de recuperación.

En la bancada de los partidos independentistas catalanes, el portavoz del PdCat, Ferran Bel, ha sido también bastante crítico al exigir al Ejecutivo que deje ya "los globos sonda y las propuestas para ir despistando sin ninguna base" aunque ha dicho, sin concretar, que algunos productos podrían dejar de gravarse con el tipo superreducido e incorporar otros.

Mireia Vehì, de la CUP, ha lamentado que Pedro Sánchez esté haciendo una política económicas de derechas y se ha mostrado preocupada porque no se estén subiendo los impuestos a los más ricos.

Junts y ERC no se han pronunciado al respecto al no tener el detalle de la propuesta, según han argumentado, y tampoco lo ha hecho la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, hasta no tenerlo claro porque un día escuchan "una cosa y al siguiente la contraria".

Aitor Esteban, del PNV, se ha remitido a la comisión de expertos que estudia una reforma tributaria y que emitirá sus conclusiones a principios del año que viene por lo que ha considerado que habrá que esperar a conocer la propuesta en su momento.

Y por la parte socialista, la portavoz, Adriana Lastra, ha salido en defensa del Gobierno explicando que lo que éste pretende es "adaptar el sistema tributario a la realidad del siglo XXI" y por eso acaba de nombrar un comité de expertos que presentarán sus conclusiones el año que viene.

Pero ahora -ha subrayado- la prioridad es la recuperación económica y los cambios tributarios se tendrán que adaptar a los tiempos de esa recuperación, insistiendo en que los socialistas no van a subir los impuestos a las clases medias y trabajadoras.