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El Gobierno, en boca de su portavoz, Isabel Rodríguez, ha negado este jueves que, como denuncia el president catalán, haya chantajeado a Pere Aragonès con la ampliación del aeropuerto de El Prat y apunta que "tal vez no sea capaz de explicar cómo ha dejado escapar para su tierra una inversión de 1.700 millones de euros".

Ayer, Aragonès acusó al Gobierno y a Aena de haber llevado a cabo una "operación de chantaje" sin una voluntad real de "invertir en Cataluña" ni de convertir el Aeropuerto de Barcelona-El Prat en un centro de operaciones internacional, al considerar que solo estaban dispuestos a hacer la ampliación "si era como ellos han pretendido desde un principio, destrozando un espacio natural protegido".

La portavoz del Ejecutivo ha expresado este jueves el descontento del Gobierno de Pedro Sánchez por la falta de apoyo de la Generalitat, que ha llevado a dar marcha atrás a la inversión. "No nos ha gustado tener que adoptar esta decisión", ha afirmado ante los periodistas a su llegada a la Junta de Gobierno de la Federación Española de Municipios y Provincias.

Además, ha defendido la ampliación de El Prat como "un proyecto transformador de país, pero también de Cataluña, y generador de empleo en un marco de desarrollo sostenible".

La ministra de Política Territorial ha negado que el choque por la ampliación del aeropuerto vaya a complicar la mesa de diálogo, que sigue sin fecha y sin que se haya confirmado si asistirá o no el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

"Estamos ultimando los trabajos; el Gobierno mantiene la agenda, y el objetivo de trabajar en la recuperación y el encuentro en Cataluña", ha dicho Rodríguez.

Tras anunciar ayer la paralización del proyecto, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha asegurado que en esta legislatura "no hay margen" para retomar la inversión, por lo que ha dado por perdida "la oportunidad" de acometer el proyecto, que queda aplazado al menos 5 años.