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El Gobierno, tras la celebración en la jornada de hoy de las elecciones generales, entra en funciones hasta la conformación de un nuevo Gabinete.

Rajoy será durante este periodo presidente del Gobierno en funciones y todos sus ministros tendrán también esa condición, que sólo impide determinadas decisiones tasadas explícitamente en la ley.

Es la denominada Ley del Gobierno, que data de 1997 y que ha experimentado desde entonces diversas revisiones parciales, la que señala que el Ejecutivo cesa tras los comicios generales aunque continúa en funciones con una serie de limitaciones.

El presidente no podrá proponer al Rey la disolución de alguna de las Cámaras o de las Cortes Generales, ni plantear la cuestión de confianza, ni elevar al Monarca la convocatoria de un referéndum consultivo.

El Gobierno no podrá tampoco aprobar el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (ya está aprobado el del próximo año), ni presentar proyectos de ley al Congreso o al Senado.

Además, las delegaciones legislativas otorgadas por las Cortes Generales quedarán en suspenso durante todo el tiempo que el Gobierno esté en funciones.

La ley obliga al Ejecutivo saliente a facilitar el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes y limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos.

Determina expresamente que deberá abstenerse de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas.

Pero con esas limitaciones, el Gobierno mantendrá sus poderes y seguirá habiendo reuniones del Consejo de Ministros todas las semanas.

Debido a las fiestas navideñas, es previsible, según fuentes del Ejecutivo consultadas por Efe, que hasta fin de año sólo haya ya una reunión del Consejo de Ministros, bien el próximo miércoles, día 23 de diciembre, o (hipótesis más probable) el último miércoles del año, el día 30 de este mes.

En ese último Consejo de 2015 deberá aprobar algunas decisiones pendientes como la cuantía del salario mínimo interprofesional y la revalorización de las pensiones (un 0,25 por ciento) para 2016.