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El juicio por un delito de falso testimonio a Francisco Javier García, el Cuco, y su madre, Rosalía García, ha quedado visto para sentencia tras dos sesiones con el reconocimiento del primero de que mintió al tribunal que juzgó el asesinato de Marta del Castillo, respecto a su presencia en el lugar de los hechos, pero no ha servido para aportar novedades sobre el paradero de cuerpo de la joven.

Durante dos jornadas, el juzgado de lo penal 7 de Sevilla ha acogido el juicio por falso testimonio al Cuco pese a que estaba previsto para al menos cinco y con una programación de testificales y documentación que finalmente no se han llevado a cabo desde que en la jornada de ayer el Cuco reconociera que mintió en el juicio en el que fue condenado Miguel Carcaño y que estuvo en el piso en el que asesinaron a Marta del Castillo en 2009.

La titular del juzgado, Olga Cecilia Simón, ha dejado visto para sentencia la causa para ambos acusados, para los que la Fiscalía mantiene la petición de ocho meses de prisión, la defensa reclama la absolución y, en el caso de condena, que ésta sea de un mes y 15 días tras aplicarles atenuantes de "dilaciones indebidas", mientras que la acusación ha aprovechado para pedir deducción de testimonio para 'el Cuco' por delito contra la integridad moral.

La segunda jornada ha estado marcada por lo ocurrido ayer en la sesión inaugural, cuando el Cuco y su madre admitieron los hechos descritos en el informe de la acusación del Ministerio Fiscal, en los que se describía que urdieron un plan para engañar al juzgado sobre la presencia del entonces menor en el piso cuando se produjo el asesinato de Marta.

La magistrada determinó que una vez reconocidos estos hechos por parte de los acusados no eran necesarias más testificales ni más documentos, salvo el testimonio de los padres de Marta, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, debido al "daño moral" que habían generado a la familia, por lo que algunas comparecencias previstas, como la del condenado por el asesinato de la joven, Miguel Carcaño, finalmente quedaron desestimadas.

Carcaño, que había sido trasladado desde la prisión de Herrera de la Mancha, donde cumple su condena de 21 años, a la de Morón de la Frontera (Sevilla), finalmente ha sido de nuevo llevado a la prisión manchega, de forma que se esfumaba para la familia de Marta del Castillo una de las principales esperanzas de conocer el paradero del cuerpo de la joven.

Por tanto, las grandes expectativas levantadas con este juicio, ante la posibilidad de que pudieran llegar a desvelarse aspectos que aún se desconocen, quedaron frustradas desde el momento en el que la magistrada decidió que lo que se juzgaba era el presunto delito de falso testimonio del Cuco y su madre, algo que ambos reconocieron en la primera jornada y que ha desembocado hoy únicamente en el testimonio de los padres.

La primera en declarar ha sido Eva Casanueva, quien a preguntas únicamente de la abogada de la acusación, Inmaculada Torres, ha dicho que lo que hizo en la jornada de ayer el Cuco fue una "total humillación" a la familia, hasta el punto de que considera que "se ha reído de todos nosotros, de nuestro dolor" al admitir trece años después que se encontraba en el piso en el que mataron a su hija.

Casanueva ha reconocido ante la jueza el "enorme dolor" que aún sigue teniendo al no haber podido enterrar a su hija y ha insistido en que "se están burlando de todos amparándose en la Justicia", un argumento similar al que pronunció minutos después su marido, Antonio del Castillo, para quien el reconocimiento del Cuco resultaba de nuevo "humillante" para la familia porque llevan "trece años sabiendo que mienten".

Antes de dejar el caso visto para sentencia, Inmaculada Torres, en la presentación de las conclusiones, lamentó que los acusados "vuelvan a burlarse de la Justicia" y de la familia de Marta del Castillo porque considera que el reconocimiento de los hechos deberían haber ido acompañado de la obligación de responder a las preguntas, algo a lo que ambos se negaron, y que habrían ayudado a aclarar algunos aspectos.

"Al final ha sido un reconocimiento de los hechos, a medias", ha señalado Torres, quien ha destacado que en el juicio ha quedado claro la existencia de una "declaración mendaz de dos personas sin escrúpulos".

Por su parte, el defensor del Cuco, Agustín Martínez, tuvo una extensa intervención en la que quiso dejar claro que "nadie" en este país puede dejar de sentir empatía por una familia que está sufriendo desde que hace trece años mataron a su hija, pero recordó que esto era algo que no se estaba dirimiendo en este juicio, por lo que sentía "verdadera perplejidad" por los argumentos utilizados por la abogada de la acusación.

Ha lamentado que desde la parte acusatoria se haya querido imputar a sus clientes un delito contra la integridad moral de la familia por el simple hecho de haberse acogido a su derecho a no responder a las preguntas, y se ha preguntado si lo que de verdad deseaba era que los acusados "negaran los hechos" porque sus verdaderos intereses "podrían ser otros muy distintos".

"Una vez reconocidos los hechos se acabó el procedimiento", ha recalcado Martínez, quien ha añadido que "clama al cielo" que las acusaciones hayan dicho que las defensas pretendían que no declarara Miguel Carcaño.