EFEBilbao

El parlamentario vasco del PP Antón Damborenea ha advertido que si la reforma del Estatuto vasco, actualmente en negociación, "sigue como hasta ahora, nosotros plantearemos un recurso previo de inconstitucionalidad (ante el TC), que nadie tenga ninguna duda".

En una tertulia de parlamentarios de Radio Euskadi, Damborenea ha insistido en las críticas del PP al borrador de reforma del Estatuto vasco que han pactado los expertos propuestos por PNV, PSE y Podemos en una ponencia en el Parlamento Vasco.

A su juicio, "el derecho a decidir que algunos plantean es el que niegan a los demás sobre cosas que les afectan. No puede ser que un Estatuto de unos pocos modifique la Constitución de todos. Lo democrático es respetar los marcos legales y si no te gustan, planteas la reforma de la Constitución".

En la misma tertulia, Alexia Castelo (PSE) ha defendido "una reforma para proteger los derechos de la ciudadanía; para hablar del derecho a decidir ya tenemos al PNV y a Bildu que les encanta hablar y hablar de eso. Para que esto prospere tiene que ser legal, y si lo hacemos dentro del marco legal, no tenemos que tener miedo a un recurso de inconstitucionalidad. Hay que ser claro, la reforma que propongamos tiene que ser viable y legal, lo demás generará frustración".

Cristina Macazaga, de Elkarrekin Podemos, ha criticado al PP por buscar "la fórmula de bloquearlo (el nuevo Estatuto), porque esto de progresar les aterra. Anunciar un recurso de inconstitucionalidad es un chantaje previo. Más ponerse a trabajar en la ponencia", ha invitado al PP.

El portavoz del PNV, Joseba Egibar, ha recordado que la Constitución estipula "la indisoluble unidad de la nación española, pero la unidad desde la imposición supone construir el Estado desde una base antidemocrática". Egibar ha subrayado que la Constitución solo tuvo el 30 % de síes en el País Vasco.

Iker Casanova, de EHBildu, contrario al borrador pactado en el Parlamento, ha criticado "el esfuerzo que hacen algunos por autocensurar el texto que va a salir de aquí para que cuele en Madrid, y no va a colar. En Madrid no aceptarían hoy ni el Estatuto de Gernika de 1979. El texto cojo que va a salir va a terminar en una vía muerta en el Tribunal Constitucional", ha augurado.