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El PP centrará su estrategia para la campaña electoral del 28 de abril en advertir a los votantes de centro derecha que es fundamental no dividir el voto para poder echar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de La Moncloa, por lo que su mensaje será "cuanto más Vox, más Sánchez".

Se trata de explicar a los votantes de esta ideología que si quieren garantizar que no se repita un Ejecutivo socialista hay que concentrar el voto en el PP, han explicado fuentes del partido, que es un "valor seguro", como dice su lema de campaña.

De hecho, frente a las opciones como la de Ciudadanos, que ha establecido un pacto de colaboración con UPYD, el PP va a tratar de hacer con los electores "la coalición que los dirigentes no han querido", y apelar al "voto unido" de los votantes de centro derecha, han indicado desde el partido.

En este sentido, han recriminado al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que empezara a hablar de posibles coaliciones electorales justo el día después de que acabara el plazo para registrarlas.

Casado iniciará y cerrará en Madrid una campaña en la que recorrerá 15.000 kilómetros y que le llevará en Semana Santa al epicentro de las celebraciones religiosas en Málaga, Sevilla, Granada y Lorca (Murcia), aunque el PP no tiene previsto celebrar Jueves y Viernes Santo mítines electorales.

El líder de los populares recorrerá las 17 comunidades autónomas para explicar "in situ" el peligro de dispersar el voto de centro derecha hacía otras opciones, en particular Vox, algo que el PP va a explicar "con toda la delicadeza del mundo", han apuntado fuentes del partido.

Así, aunque el líder de los populares lleva advirtiendo durante toda la precampaña del peligro de dividir el voto en las circunscripciones pequeñas, de menos de seis escaños, donde la Ley D'Hont perjudica a los partidos minoritarios, ahora llevará este mismo mensaje también a las grandes capitales.

En toda esta campaña no está previsto que Casado coincida en ningún acto con los expresidentes del partido, José María Aznar y Mariano Rajoy, por una "decisión estratégica" de volver hacer un "reparto en racimo" de los grandes líderes del partido para no duplicar esfuerzos y "para ser más efectivos en el mensaje".

Por lo que respecta a los debates electorales, el PP no contempla que pueda no llegar a producirse un cara a cara entre Casado y Pedro Sánchez, porque sería una "auténtica tomadura de pelo" tanto a los españoles como a sus votantes, e insisten en que sería algo "inaceptable" e inédito en democracia.

"No contemplamos la hipótesis de que Sánchez decida esconderse en un agujero en La Moncloa" para no participar en un cara a cara con Casado, han asegurado fuentes del partido, que consideran que si el presidente del Gobierno decide no acudir a este debate será para no mostrar su falta de programa económico que solo supone "recesión".

El PP afronta esta campaña "atípica" y "diferente", por su coincidencia con la Semana Santa y su cercanía a las elecciones de mayo, con la intención de que no haya "un monotono ni un monotema", aunque fuentes de Génova afirman que el tono de Casado seguirá siendo de "moderación" porque son un partido de "moderados".