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El PP ha puesto el rechazo a la armonización fiscal entre las comunidades autónomas incorporada al acuerdo presupuestario entre el Gobierno y ERC en primera línea de su estrategia opositora, bajo el argumento de que nadie podrá obligar a las comunidades donde gobierna a subir sus impuestos.

Así, el líder de los populares, Pablo Casado, ha anunciado este jueves que su partido "dará la batalla" para "seguir bajando impuestos", ha dejado claro que no tolerará que el Ejecutivo de Pedro Sánchez le obligue a bajar los tributos y ha defendido el modelo fiscal de Madrid, comunidad convertida en ariete de esta polémica surgida a raíz de las negociaciones presupuestarias.

Desde Barcelona, la presidenta de esta comunidad autónoma, Isabel Díaz Ayuso, ha lamentado que el Gobierno quiera "enfrentar a territorios" mediante un mensaje que califica de "pernicioso e injusto", que trata a Madrid "como si fuera un paraíso fiscal que se queda con las fuerzas y las energías de todos los españoles".

Así que ella insiste en que lo que debe hacerse, en lugar de obligar a Madrid a subir sus tributos, es rebajar la presión fiscal en el resto del país, porque cuando hay menos impuestos "hay más empleo y más recaudación".

Una estrategia que avala plenamente Pablo Casado, quien sostiene que las comunidades donde gobierna el PP "van a seguir bajando impuestos" siguiendo un modelo basado "en el círculo virtuoso de la economía", que, según reafirma el PP, pone en marcha cuando gobierna.

Frente a estos argumentos, el Gobierno defiende abiertamente la armonización con la idea de que así se podrán solucionar "situaciones de asimetría y desajuste" en el principio de igualdad entre españoles, en palabras de la vicepresidenta primera, Carmen Calvo.

El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, avala la medida porque mejorará la igualdad del mercado interno, "más allá de los incendios provocados" por este asunto en el plano político.

En nombre de los socios del PSOE en el Gobierno, el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha ido más allá al advertir a la presidenta madrileña de que tendrá que cumplir la ley si hay una norma que imponga a las comunidades tipos mínimos de impuestos, como en sucesiones o patrimonio.

Echenique calcula que suprimir los privilegios fiscales de Madrid permitiría una recaudación adicional en esta comunidad de 500 millones de euros, que podrían dedicarse a los más vulnerables.

Por parte de las comunidades gobernadas por el PSOE, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha advertido de que resulta "ridículo" que se intentan armonizar los impuestos en Europa y no se haga lo mismo en España, y ha apuntado que, si hay "'dumping' (competencia desleal) fiscal", es porque algo "no funciona adecuadamente".

Puig ha alertado además de que no se debe hacer de este asunto "un debate identitario" ni "un debate contra Madrid", para lo que ha pedido un "análisis serio y riguroso".

Pero el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, ha reprochado a Isabel Díaz Ayuso que los españoles paguen "las rebajas fiscales" del Gobierno madrileño "a las grandes fortunas y los imperios económicos de Madrid".

Junto a Ayuso, tres presidentes de autonomías gobernadas por el PP, Andalucía, Galicia y Castilla y León, se han pronunciado este jueves para recriminar el papel protagonista que en política fiscal ha dado el Gobierno a ERC y abogar por una armonización a la baja.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, matiza que la armonización fiscal "no es mala" como "tampoco es mala la armonización a la baja de los impuestos" y alerta de que lo que se plantea en realidad no es armonizar, sino subir impuestos.

Su propuesta consiste en establecer una "horquilla de máximos y mínimos" para que todas las autonomías se puedan mover dentro de ese ámbito.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, considera por su parte un "disparate colosal" que ERC condicione la "autonomía fiscal" de las comunidades y ha abogado por equiparar los impuestos "por abajo" con rebajas como las que ha hecho en su comunidad.

De "indecente" ha calificado el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que el Gobierno quiera "justificar la subida de impuestos" y también apuesta por una "armonización fiscal a la baja".

Mañueco ha pedido al Ejecutivo que "sea sensible con quienes más lo necesitan", como es el caso de su territorio, en lugar de aceptar "chantajes" del independentismo.