EFEOurense

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha advertido este sábado de que el Gobierno ha perdido “la credibilidad” con una gestión que se encuentra “al dictado” de políticos independentistas como “Junqueras, Puigdemont y los de Bildu”, que hacen “un chantaje en toda regla” mientras "quienes pagan el pato son los españoles leales”.

Así lo ha trasladado en el 18ª Congreso del PP de Ourense, que revalidó el liderazgo del candidato orensano, Manuel Baltar, con un 99,2 % de lo votos, y donde ha contrapuesto la gestión del PSOE y Podemos con el modelo del PP, el único partido "que defiende Galicia frente a desmanes" de otras formaciones políticas.

En su intervención, García Egea ha cargado contra el presidente Pedro Sánchez y sus socios de Gobierno. "Tener 176 diputados si uno renuncia a todo, a sus principios y a sus creencias, no es tan difícil", ha dicho, al tiempo que ha dejado claro si hay un partido “que puede sacar a España del atolladero y devolver la ilusión es el PP”.

Frente al modelo del Gobierno de coalición, ha defendido el proyecto del PP, un partido “unido, cohesionado e ilusionado” y que ha confiado en que saldrá fortalecido de la próxima convención nacional.

“En Alberto se puede confiar: es un hombre, inteligente, trabajador, honrado, riguroso. Sus resultados avalan su gestión”, ha apuntado García Egea, en referencia al líder del PP gallego y presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Con la vista puesta en la convención nacional del PP, que se inicia mañana en Santiago de Compostela, ha invitado a los populares a seguir trabajando para que Pablo Casado pueda ser el próximo presidente de España, tras recordar que la materia prima de cualquier partido no son los votos sino conseguir “la confianza de la gente”.

Para el secretario popular, es "incomprensible" que al frente del Gobierno puedan estar partidos que llegan a acuerdos “en una cárcel, en despachos oscuros” o a través de “chantajes inaceptables al Estado de derecho”.

“Queremos gobernar pero no a cualquier precio para mejorar la vida de la gente”, ha insistido el secretario general, quien ha cuestionado que alguien pueda gobernar después de “renunciar a todos los principios y creencias".