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El Partido Popular ha puesto este miércoles en duda que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pueda gobernar si no es capaz de mantener "el orden en su casa", es decir entre los socios de coalición, enfrentados ahora por el incremento del gasto militar.

La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cuca Gamarra, ha alertado de que el Gobierno está "cada vez más débil" y que Sánchez está desbordado y "perdido" en sus "conflictos internos" y supone un "lastre" para la economía española.

"Tenemos un Gobierno que está exclusivamente centrado ensofocar los fuegos internos (...) y los españoles con la que está cayendo merecen otra cosa", ha apuntado Gamarra.

Y eso es lo que el PP buscará evidenciar en el debate del estado de la nación, al que su líder, Alberto Núñez Feijóo, acudirá el primer día, para sentarse en el escaño presidencial del PP, aunque será la Gamarra la encargada de intervenir dado que el presidente los populares no puede por su condición de senador.

En rueda de prensa desde la Cámara Baja, Gamarra ha asegurado que el PP buscará un debate "centrado en la España real", en las "clases medidas que ven imposible llegar a fin de mes" y que debido a la inflación son un 10 % más pobres.

Al debate el PP llega prometiendo "moderación", "eficacia en la gestión" y ser "constructivos" por lo que seguirán tendiendo la mano a Pedro Sánchez, aunque hasta el momento sus ofertas no han cristalizado en pactos, lo que los populares achacan a la actitud del Gobierno.

Pondrán el foco en la economía, pues creen que el Gobierno ha errado tanto en el diagnóstico como en las soluciones, insuficientes y que llegan tarde, y en ese sentido siguen pidiendo al Ejecutivo que abandone la "soberbia" y se siente a negociar el decreto anticrisis que se votará la próxima semana. Feijóo ofrece sus propuestas y con ellas los votos del PP, ha recalcado Gamarra.

El PP ha mostrado además su rechazo a que la reforma del Consejo General del Poder Judicial se lleve a cabo mediante lectura única y exige que se escuche en la tramitación tanto al Consejo General del Poder Judicial como a la Comisión de Venecia.

La secretaria general del PP ha pedido que el PP dé marcha atrás a la reforma para que el CGPJ pueda hacer nombramientos en el Tribunal Constitucional o bien que el Ejecutivo devuelva todas las competencias al Consejo y que éste pueda hacer nombramientos en funciones también en el Supremo, la Audiencia Nacional, los Tribunales Superiores de Justicia o las Audiencias Provinciales.

El PP cifra en 59 las vacantes que el CGPJ no puede cubrir y en 1.000 los juicios que queda pendientes debido al veto a hacer nombramientos con el mandato caducado.