EFEBarcelona

El líder del PPC, Alejandro Fernández, augura que la ciudadanía de Cataluña no seguirá al presidente de la Generalitat, Quim Torra, si éste impulsa una "insurrección" como la que, en su opinión, ya se intentó en 2017. "Fracasó entonces y ahora fracasaría más", ha dicho en una entrevista con Efe.

"Tengo la sensación de que (Torra) está intentando, sea como sea, liderar una insurrección, pero el liderazgo no es precisamente una de sus cualidades más relevantes. Tengo la sensación, también, de que la sociedad catalana no le seguirá", ha reflexionado.

Para el dirigente popular, la voluntad insurreccional que atribuye al president quedó patente en el discurso que hizo esta semana llamando a abrir una nueva etapa de "confrontación" y de "ruptura democrática" con el Estado.

Unas palabras que, a su juicio, tendrán escaso impacto en la ciudadanía: "No tengo la sensación de que haya ahora mismo en la sociedad catalana, incluso en el mundo independentista, ganas ni intención de hacer una especie de 'primavera catalana' y provocar una revolución en la calle", ha continuado.

Pese a sus críticas a Torra, Fernández ha evitado posicionarse sobre si los populares creen, al igual que Ciudadanos, que el Gobierno de Pedro Sánchez le debería mandar el requerimiento previo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

El líder de los populares catalanes se ha limitado a señalar que considera "razonable" que se emplace al Gobierno a estar "al tanto" por si el president "va más allá" de las palabras.

En relación al curso político que empieza, Fernández se ha mostrado a favor de un adelanto electoral en Cataluña, pero lo ha desligado de la sentencia del "procés", ya que sostiene que relacionar una decisión política con un veredicto judicial indica "falta de respeto a la separación de poderes".

"No creo que las elecciones se tengan que celebrar como respuesta a una sentencia. Las elecciones se tienen que convocar porque este Govern ha demostrado a día de hoy que no tiene capacidad para gobernar", ha expuesto.

Si finalmente se convoca a los catalanes a las urnas, el líder del PPC ha apostado por una coalición constitucionalista que aúne a populares, Ciudadanos y otros actores "constitucionalistas", al estilo de "Navarra Suma".

Aunque los naranjas ya cerraron la puerta a esta idea hace unas semanas, Fernández ha insistido en que, si no concurren juntos, los "constitucionalistas" difícilmente podrán retener la primera plaza que obtuvo Inés Arrimadas en las autonómicas de 2017.

"Para poder reeditar una victoria electoral constitucionalista en Cataluña, Ciudadanos no lo podrá hacer solo (...) En política, dos y dos no siempre son cuatro, en función de la ley electoral a veces son cinco (...) Unir fuerzas con Ciudadanos sería productivo para todos y podríamos reeditar una victoria electoral", ha recalcado.

Fernández ha evitado concretar qué otros espacios tendrían cabida en esta hipotética coalición; tampoco si la puerta estaría abierta para la Lliga Democràtica, el nuevo partido catalanista no independentista que impulsa la concejal del grupo de Manuel Valls en el Ayuntamiento de Barcelona, Eva Parera. "No conocemos su ideología aún", ha apuntado.