EFEBarcelona

El líder del PPC, Alejandro Fernández, ha minimizado este viernes el debate interno en el PP de Madrid, que ha comparado con un "balneario" al lado de los "navajazos" entre los partidos independentistas y también en el seno del PSOE cuando se enfrentaron Pedro Sánchez y Susana Díaz por liderar el partido.

Así lo ha afirmado Fernández en declaraciones a Efe, mientras prosigue el debate sobre quién debe presidir el PP madrileño, con Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida en el centro de todas las miradas.

"Con todo el respeto: las discusiones que podamos tener dentro del Partido Popular son un auténtico balneario al lado de los navajazos que hemos visto entre los partidos independentistas, y en el seno de estos mismos partidos, por no hablar de los que protagonizaban en su día Susana Díaz y Pedro Sánchez", ha destacado.

El debate sobre si el PP de Madrid lo debe capitanear Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, o Martínez-Almeida, alcalde de la capital española, se ha intensificado en los últimos días, sobre todo después de que la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre hablara de "chiquilicuatres, traidores y niñatos" en referencia a dirigentes nacionales del partido.

Fernández no ha querido señalar quién es su favorito para liderar el PP madrileño y se ha limitado a desear "que gane el mejor".

El presidente del PP de Cataluña ha restado importancia a la polémica: "Estas cosas han pasado toda la vida y en todas partes", ha dicho.

En su opinión, la pugna en el seno del PP de Madrid no tiene por qué frenar el auge del líder popular, Pablo Casado, a quien varias encuestas publicadas por medios de comunicación en las últimas semanas sitúan por delante del PSOE.

La mejora de las perspectivas electorales de los populares a nivel estatal, ha explicado Fernández, también se está notando en Cataluña, donde el PP trabaja para mejorar su implantación territorial con la vista puesta en las elecciones municipales de 2023.

Tras haber tocado fondo en los comicios autonómicos del pasado 14 de febrero, en las que Cs también cayó y perdió 30 escaños, Fernández considera que se ha iniciado un proceso de "reagrupación del centro-derecha" en torno a las siglas del PP.

"Se ha demostrado, por utilidad y por estrategia electoral, que lo que funciona para echar a la izquierda y al nacionalismo es que el PP sea fuerte. El PP ha cometido errores, que nadie lo dude, pero la agrupación de nuestro espacio político alrededor del PP es lo único que consigue que la izquierda no gobierne", ha reflexionado.