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El rey ha ofrecido este martes al presidente de Angola, Joao Lourenço, el apoyo para que el país africano diversifique su economía, en su aspiración de no depender tanto del petróleo, tras asegurar que la antigua colonia portuguesa ocupa "un lugar de la máxima importancia" para España.

Felipe VI, junto a la reina Letizia, ha ofrecido un almuerzo a Lourenço y su esposa, Ana Dias Lourenço, en el Palacio Real con motivo de su visita oficial a España, la primera de un mandatario angoleño en los últimos 25 años.

Lourenço ha invitado a don Felipe a visitar Angola, lo que éste ha agradecido en portugués: "Será un honor para la reina y para mí poder sentir la vitalidad y la cordialidad del querido pueblo angoleño".

El almuerzo ha tenido lugar tras un encuentro con el rey en el Palacio de la Zarzuela al comienzo de su estancia en Madrid, que se completa con el que va a mantener con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presente también en el acto del Palacio Real.

La presencia de Lourenço en Madrid pretende consolidar la nueva etapa en las relaciones entre ambos países que se abrió con la visita que Sánchez protagonizó a Luanda el pasado mes de abril, la primera de un presidente español en casi 30 años.

Para Felipe VI, Angola es "un país prioritario" para España y cuenta con su confianza y de la comunidad internacional por impulsar el progreso económico y social del país subsahariano, independiente de Portugal desde 1975.

"España estará a vuestro lado para lograr esa diversificación, no sólo desde el ámbito financiero, sino también a través de nuestras empresas", ha enfatizado el rey.

Además de ser uno de los principales productores de petróleo de África, Ángola tiene gran cantidad de minerales, entre ellos, oro y diamantes, lo que le ha convertido en uno de los países con más potencial en la región a la hora de atraer inversiones de empresas extranjeras.

Junto a Sánchez, han asistido a la comida las vicepresidentas Nadia Calviño y Teresa Ribera; el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, como gesto de la importancia que el Gobierno da a la relación con la antigua colonia portuguesa.

Lourenço ha tendido la mano para establecer "una verdadera asociación estratégica" ante el deseo de contar con la experiencia de España y de sus empresas, a las que ha garantizado seguridad en sus inversiones.

"El mercado angoleño está abierto a una mayor presencia de empresarios españoles para que haya en la práctica una base de cooperación mutuamente ventajosa", ha subrayado el mandatario africano, quien ha comenzado su discurso transmitiendo su solidaridad con los afectados por el volcán de la isla de La Palma.

Después de 38 años de mandato de José Eduardo dos Santos, Lourenço, de 67 años, asumió el poder en septiembre de 2017 con la meta de modernizar el país, frenar la corrupción y apuntalar la reconciliación tras la guerra civil que Angola sufrió desde su independencia hasta 2002.

En relación con la pandemia, ha reclamado el acceso universal a la vacuna contra la covid-19 y ha calificado a España como "verdadero ejemplo a seguir" en el proceso de inmunización.

La anterior visita oficial de un presidente angoleño tuvo lugar en 1996, aunque Dos Santos estuvo en otras ocasiones de forma privada, como también el propio Lourenço poco antes de tomar posesión.

A la comida del Palacio Real, los reyes han invitado a dos misioneras religiosas como reconocimiento a la labor de cooperación desarrollada por la Iglesia en Angola desde hace años.

Han estado además el presidente del Senado, Ander Gil; el del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y el del Supremo, Carlos Lesmes, y diversos directivos de compañías españolas con intereses en Angola.

De otros ámbitos sociales, se ha invitado a varios médicos y representantes del mundo de la ciencia, al medallista en kárate en Tokio 2020 Damián Quintero y al tenor Josep Bros, entre otros.