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A la lucha interna por el poder en el PP de Madrid se suma la del PSOE, que acaba de comenzar un proceso de primarias en un momento de profunda crisis interna, ya que a los peores resultados electorales de su historia en la región se suma la falta de un liderazgo claro para hacer frente a Isabel Díaz Ayuso.

En el caso del PP de Madrid, todavía no hay fecha concreta para el congreso regional, previsto para el primer semestre de 2022, pero la pugna ya ha comenzado con la apuesta de Isabel Díaz Ayuso por liderar el partido.

La candidatura de la presidenta madrileña no tiene el beneplácito de la dirección nacional del PP, que aboga por una tercera vía como alternativa a Ayuso y al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el otro posible aspirante.

A la espera de resolverse la incógnita sobre el liderazgo en el PP de Madrid, el PSOE ya ha comenzado el proceso para elegir a un nuevo secretario general en la región madrileña con la presentación de las precandidaturas.

Lo hace en un momento de profunda crisis interna en el partido, que en las elecciones autonómicas del pasado mes de mayo obtuvo el peor resultado de su historia al quedar en tercer lugar, por detrás del PP y Más Madrid.

La debacle electoral provocó la dimisión del portavoz socialista en la Asamblea de Madrid y candidato en los comicios, Ángel Gabilondo, y del secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco.

El poder en el partido ha quedado en manos de una gestora tras la marcha de Franco y hasta la celebración del congreso regional, el 13 y 14 de noviembre.

Una situación de interinidad que no es nueva, ya que el PSOE de Madrid ha estado dirigido por una gestora en otras dos ocasiones: en 2007 tras la dimisión de Rafael Simancas y en 2015 tras la de Tomás Gómez.

Sin embargo, esta vez la situación es más complicada para el partido, con una militancia cada vez más decepcionada tras décadas de sequía sin lograr el poder en las dos principales plazas (la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital) y sin un liderazgo claro.

Las tradicionales "familias" socialistas en el PSOE de Madrid han perdido protagonismo y no hay ningún nombre propio que despierte el consenso e ilusión suficientes para hacer frente a Ayuso.

El que tiene más papeletas para conseguirlo es el diputado regional y exalcalde de Soto del Real Juan Lobato, que parte como favorito en las primarias, en las que Ferraz se está manteniendo al margen tras años de injerencia en el PSOE de Madrid, aunque ve con buenos ojos esta candidatura.

En declaraciones a Efe, Lobato asegura que nadie le ha pedido presentarse y rechaza la etiqueta de "oficialista", ya que recuerda que en las primarias de 2017 se enfrentó a José Manuel Franco, quien finalmente se hizo con las riendas del partido tras contar con el apoyo de Pedro Sánchez.

Sin embargo, Lobato es el favorito de buena parte de los alcaldes socialistas de la región; de la portavoz socialista en el Ayuntamiento de la capital, Mar Espinar, que acaba de relavar a Pepu Hernández tras su dimisión; y de la delegada de Gobierno en Madrid, Mercedes González, a la que Rafael Simancas trató de impulsar para crear una candidatura unitaria, pero fracasó por falta de apoyos.

La portavoz del PSOE en la Asamblea, Hana Jalloul, se ha mantenido al margen al decir que apoyará al candidato que salga elegido en las primarias.

El único rival con opciones reales de disputar el poder a Lobato en las primarias es el alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala, que cuenta con el respaldo de regidoras de otras grandes ciudades madrileñas como Natalia de Andrés (Alcorcón) y Sara Hernández (Getafe), con quienes creó hace unos meses la plataforma ‘Rearmar para gobernar’ para reflexionar y poner en valor el municipalismo.

Ayala explica a Efe que su intención no es "enarbolar la bandera de los alcaldes", sino aplicar en el partido un modelo de gestión procedente de los municipios, donde asegura que los socialistas madrileños han hecho las cosas "razonablemente bien".

La otra precandidatura confirmada es la de la secretaria general del PSOE en Paracuellos del Jarama, Eva Llarandi, que aspira a "poner a funcionar" el partido en Madrid con el apoyo de militantes y agrupaciones socialistas.

Por su parte, el abogado Eduardo Ranz no concurrirá finalmente de forma individual, tras alcanzar un acuerdo con Lobato.

El ganador de las primarias, que se conocerá en la primera vuelta (23 de octubre) o en la segunda (30 de octubre), se ratificará en el congreso regional del PSOE de Madrid de noviembre.

En el caso de que sea Lobato, podría convertirse en el rival de Ayuso en las elecciones de 2023, ya que habitualmente en el PSOE de Madrid el cabeza de lista suele ser el secretario general.  No ocurriría con Ayala, que volverá a ser candidato a la Alcaldía de Fuenlabrada.

Más allá de Madrid, el PSOE celebrará congresos regionales en el resto de comunidades autónomas de aquí a finales de año, tras el 40 Congreso federal del partido, previsto en Valencia los días 15, 16 y 17 de octubre.

Los liderazgos están claros en todos los casos salvo en Cantabria, Galicia y Murcia, donde probablemente haya elecciones primarias con candidatos alternativos a los actuales secretarios generales.

 Sol Carreras