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El rey Felipe VI ha subrayado este martes que, ante la magnitud de los desafíos geoestratégicos actuales, los miembros de la OTAN deben extender su unidad a otros socios “con quienes compartimos valores, principios y metas”.

Con estas palabras, Felipe VI ha dado este martes la bienvenida a los 40 jefes de Estado y de Gobierno que, a partir de mañana, participan en la 32ª cumbre de la OTAN y a quienes ha ofrecido una cena en el Palacio Real junto a la reina Letizia.

En su discurso íntegramente en inglés, el rey ha destacado la importancia de la unidad entre países con los mismos valores y ha dado la bienvenida a Suecia, Finlandia y Georgia; al presidente de la Comisión Europea y a los líderes de Australia, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda, invitados a la cita pese a no ser miembros de la Alianza Atlántica.

Para el rey, “la magnitud de los desafíos que enfrentamos exige que extendamos esta unidad a toda una serie de socios estratégicos con quienes compartimos valores, principios y metas” y que representan la “visión global” adoptada por la Alianza.

En su opinión, la unidad ha sido “clave para el éxito de la OTAN a lo largo de su historia, y hoy tiene un valor especial”, como lo tiene su característica de “sólido vínculo transatlántico” entre Estados Unidos, Canadá y Europa.

El rey, quien ha recordado los inicios de la Alianza, tras la II Guerra Mundial, ha subrayado que “hoy, la realidad geoestratégica ha cambiado radicalmente” y supone “la fusión de amenazas antiguas y nuevas, de desafíos antiguos y nuevos”.

Así, ha denunciado la “agresión injustificable” y ha subrayado que “aquellos de nosotros que creemos en la democracia, los derechos humanos y un orden internacional abierto y basado en reglas debemos unirnos para apoyar al pueblo ucraniano”.

A ello se suman “una serie de riesgos que pueden atentar contra la esencia misma de las sociedades libres, plurales y democráticas” como son el terrorismo, las amenazas cibernéticas e híbridas, o las tecnologías disruptivas, entre otras.

Por ello, ha señalado que la cumbre de Madrid debe “representar el futuro; debe proporcionar la convicción, la guía y los instrumentos necesarios para que nos adaptemos a esta nueva realidad estratégica y caminemos con determinación hacia un futuro en el que nuestras sociedades puedan sentirse seguras y vivir en paz”.

“Nuestra esperanza es que sea un futuro más seguro y pacífico, para todos los que representamos y para el mundo en general. Una nueva era puede estar amaneciendo para la OTAN, aquí en Madrid”, ha concluido el rey.

Felipe VI ha disculpado la ausencia a la cena del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, el de Finlandia, Sauli Niinistö, y la primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, debido a la larga negociación, finalizada con éxito, por el que el país otomano ha levantado el veto a las dos naciones nórdicas para entrar en la Alianza Atlántica.

“El secretario general de la OTAN no ha venido por ahora por buenas razones”, ha excusado Felipe VI a Stoltenberg al comienzo de su discurso.