EFESantiago de Compostela

El acuerdo entre Podemos, Anova, Esquerda Unida y las mareas municipales ha vuelto a registrarse en el último momento, tras una jornada de intensas negociaciones entre las direcciones de los partidos al discrepar sobre el reparto de puestos en las listas electorales, sobre todo en las provincias de A Coruña y Pontevedra.

Todas las formaciones, que finalmente han apurado sus negociaciones hasta el límite que les permitía la ley electoral, se han registrado con la marca Galicia En Común-Anova-Mareas y ya habían concurrido juntas en 2016 bajo el paraguas del partido instrumental En Marea con el que consiguieron ser segunda fuerza en O Hórreo.

Las direcciones de los partidos en Galicia llevaban varios días con las negociaciones enrocadas pero el punto de inflexión, una vez más, fue la interlocución directa entre el líder de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y el veterano dirigente nacionalista Xosé Manuel Beiras, hecho que el pasado miércoles desbloqueó las conversaciones.

En un principio, Beiras apostaba por Martiño Noriega, considerado su hijo político, como el perfil idóneo para liderar la candidatura unitaria puesto que en un momento en el que el nacionalismo gallego está en auge sería beneficioso para el rupturismo contar con una persona de las características de uno de los referentes de Anova.

No obstante, en aras de favorecer la unión de las fuerzas, Anova optó por apartarse y ceder el liderazgo a Podemos.

De este modo, y pese a que las organizaciones ya habían acordado a primera hora de esta mañana que la candidatura a la presidencia de la Xunta de Galicia estaría encabezada por el líder de Podemos Galicia, Antón Gómez-Reino, las conversaciones volvieron a recrudecerse a lo largo de la jornada de este viernes hasta casi el instante de concluir el plazo para registrar la coalición.