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El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, subrayó hoy en Rabat que la estrecha colaboración entre España y Marruecos ha evitado que la tragedia de los refugiados que están viviendo el Mediterráneo oriental y Europa central se reproduzca en territorio español.

"Si una tragedia humanitaria de estas características no se está produciendo en esta zona es gracias a que España y Marruecos estamos colaborando bilateralmente de manera estrecha y eficaz; si no estuviéramos trabajando conjuntamente, por desgracia la tragedia se reproduciría en el Mediterráneo occidental", señaló.

Fernández Díaz visitó hoy Rabat en compañía del titular de Defensa, Pedro Morenés, en un formato inédito en el que ambos ministros se reunieron con sus homólogos marroquíes, Mohamed Hasad y Abdelatif Ludiyi, respectivamente, primero todos juntos y luego por separado.

La presión migratoria sobre las ciudades de Ceuta y Melilla, muy intensa especialmente en 2014, ha disminuido drásticamente en los últimos meses, aunque en contrapartida ha aumentado el número de pateras.

Sin embargo, el ministro destacó que "no está fallando nada" y minimizó el incremento de embarcaciones al ponerlo en relación a las "muy bajas cuotas" de pateras o cayucos salidos desde las costas africanas hacia España en los años anteriores, gracias precisamente a la cooperación de España con Marruecos, Mauritania y Senegal.

Por el contrario, Fernández Díaz subrayó los "muchos salvamentos" producidos en aguas del Estrecho gracias a la coordinación entre la Marina Real marroquí, Salvamento Marítimo español y la Guardia Civil, que ha permitido que en el curso de este año "más de mil personas (encontradas en pateras) hayan sido reintegradas a Marruecos".

La cooperación bilateral en materia antiterrorista también fue subrayada por el ministro Fernández Díaz, quien recordó que está permitiendo que España y Marruecos compartan "inteligencia, información y hasta (actividad) operativa", algo fundamental en una zona geográfica especialmente sensible.

Esta colaboración ha permitido, por ejemplo, operaciones conjuntas y simultáneas de células de captación de yihadistas, la última de ellas hace una semana, que concluyó con un detenido en San Martín de la Vega, el supuesto líder de la célula (un emigrante marroquí), y quince más posteriormente en distintas ciudades de Marruecos.

Por su parte, el ministro Morenés subrayó que España y Marruecos comparten "problemas comunes" y, que gracias a una relación bilateral en cuestiones de seguridad y defensa que calificó "de largo recorrido", los dos países pueden apoyarse mutuamente en el enfoque y la solución a estos problemas.

Los ministros firmaron al término de sus reuniones una declaración conjunta en la que detallaron todos esos ámbitos de seguridad y defensa en los que los dos países vecinos se comprometen a seguir trabajando juntos, en la que mencionan además la lucha contra el crimen organizado y la estabilidad en la región del Sahel.

Sobre este último punto, el comunicado subraya la necesidad de lograr la estabilidad de esos países mediante "soluciones políticas inclusivas que preserven la integridad de los estados", en alusión a Mali, donde todavía encuentran cobijo varios grupos yihadistas gracias al clima de inestabilidad en la región tuareg del Azawad.

Con respecto a Mali, Morenés destacó la labor que España está haciendo para formar a contingentes del ejército maliense (5.000 hasta el momento), pero destacó que formar a soldados capaces de enfrentarse a "terroristas con capacidad destructiva" cuesta no menos de cinco años, de los que no han transcurrido ni siquiera dos.

Para Morenés, no cabe duda de que "la verdadera ayuda" en países como Mali, Irak, Afganistán o Líbano pasa por formar a sus propias fuerzas armadas o policiales y que esos países consigan así adueñarse de su propio destino, pues de lo contrario "no terminaremos nunca".

Por Javier Otazu