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Felipe VI ha participado este lunes en el homenaje que la Asociación Mundial de Juristas (WJA, en sus siglas en inglés) ha rendido a la que fue jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos Ruth Bader Ginsburg, fallecida en septiembre del pasado año a los 87 años.

El acto ha tenido lugar en Casa de América de Madrid con motivo del encuentro internacional de juristas organizado por la WJA, al que han asistido la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y responsables de tribunales de justicia de diversos países.

El rey recibió el Premio Mundial de la Paz y la Libertad concedido por la WJA en febrero de 2019, considerado una suerte del "Nobel del Derecho" que también recibieron en su días figuras como el dirigente británico Winston Churchill o el sudafricano Nelson Mandela.

A don Felipe le sucedió en el palmarés Ginsburg, meses antes de su fallecimiento, como reconocimiento a su compromiso con la defensa del Estado de derecho.

La magistrada progresista fue nombrada para el Supremo de EE.UU. por el expresidente Bill Clinton en 1993, convirtiéndose en la segunda mujer de la historia en ocupar un puesto en el tribunal después de una carrera dedicada a causas feministas y a los derechos civiles.

Ginsburg mantuvo una tensa relación con el anterior presidente estadounidense, Donald Trump, a quien acusó de "farsante" antes de las elecciones de 2016, un comentario del que tuvo que retractarse y que provocó que el mandatario pidiera su dimisión.

Con motivo del homenaje, se han entregado las medallas que llevan el nombre de la jueza a ocho mujeres que han tenido un papel destacado en la defensa del Estado de derecho.

Entre ellas, Lagarde; la vicepresidenta de la Corte Penal Internacional (CPI), la peruana Luz del Carmen Ibáñez; la presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Maite Oronoz; y la magistrada española del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Rosario Silva, entre otras.

Lagarde ha hecho un llamamiento a defender cada día la fortalezca de la ley por ser algo "tan fuerte como débil y que está en permanente evolución".

"La covid-19 ha amplificado los aspectos positivos y negativos. El Estado de derecho debe resistir y derrotar a la corrupción, a los nacionalismos exacerbados, a los abusos de la ley y a los populismos", ha sostenido la presidenta del BCE.

La dirigente francesa ha reproducido las palabras que Felipe VI pronunció en 2019 cuando recogió el Premio Mundial de la Paz y la Libertad de que "sin el respeto a las leyes, no existe ni convivencia ni democracia, sino inseguridad, arbitrariedad".

El presidente de la WJA, Javier Cremades, ha subrayado que el monarca encarna "la eficaz defensa de la convivencia democrática y la libertad", como, a su entender, puso de relieve en su discurso del 3 de octubre de 2017 contra el desafío independentista en Cataluña.

"El rey encarnó en horas decisivas el valor de las instituciones para defender el marco de convivencia en una sociedad plural. Su liderazgo y el normal funcionamiento de la administración de Justicia demostraron las sólidas raíces del Estado de derecho en España", ha asegurado Cremades en alusión a lo que ocurrió en Cataluña.

El máximo responsable de la WJA ha añadido que aquel episodio evidenció que "nadie puede situarse por encima de la ley, auténtica y única garante de la convivencia pacífica".