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El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha reconocido este viernes que se equivocó en el Congreso cuando acusó a Vox de querer un golpe de Estado, pues cayó en "una provocación", pero ha eludido pedir perdón y ha asegurado que dijo "la verdad".

Iglesias se ha expresado en estos términos durante la conferencia de prensa que tiene lugar en la Moncloa tras el Consejo de Ministros extraordinario que ha aprobado el ingreso mínimo vital.

Durante su comparecencia de este jueves en el Congreso, ante la Comisión para la Reconstrucción, el vicepresidente de Derechos Sociales afirmó que a Vox "le gustaría dar un golpe de Estado", aunque "no se atreve". El portavoz de esta formación, Iván Espinosa de los Monteros, abandonó la Comisión.

Preguntado por ello, Iglesias ha dicho que sus palabras son "verdad", pero se equivocó al decirlas porque cayó en "una provocación".

Sin pedir disculpas, ha añadido que ese rifirrafe provocó que se quitara "el foco" sobre el objeto de su comparecencia: sus aportaciones para definir propuestas que ayuden a la reactivación económica y social del país tras la crisis sanitaria del coronavirus.

"Hoy no me volveré a equivocar -ha recalcado-. El tema hoy es el ingreso mínimo vital".

Se trata de una prestación que permitirá edificar "el cuarto pilar del Estado de Bienestar" y que es, en esencia, "una victoria de la sociedad civil", ha subrayado el líder de Unidas Podemos.

Más adelante, sobre el ambiente de crispación que durante esta semana se ha vivido en el Congreso, Iglesias ha considerado que la tensión responde a un "mecanismo político que sirve para controlar la agenda".

En su opinión, la oposición está elevando el tono de crispación para que no se hable del "escudo social" y de cómo, en general, el Gobierno está combatiendo los efectos económicos y sociales provocados por la pandemia de un modo distinto al del Ejecutivo de Mariano Rajoy cuando se produjo el colapso financiero, en 2008.

Ha repetido Iglesias que este viernes, en la Moncloa, donde el Consejo de Ministros ha aprobado el ingreso mínimo vital, no contribuirá a fomentar la crispación.

"No voy a contribuir a quitar el más mínimo foco a una conquista enormemente importante", ha apostillado.

La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha coincidido con Iglesias en que la oposición está practicando "la estrategia de la crispación", en la que no participará el Gobierno, ha dicho.

"Nunca hemos contribuido a incrementar los decibelios ni el ruido", ha añadido.

En cambio, seguirán desde el Gobierno tendiendo la mano y apelando al diálogo; de ahí, ha recalcado la ministra de Hacienda, que haya hecho un llamamiento a la "calma".

Montero ha concretado sus reproches en el PP, al que ha pedido nuevamente que "arrime el hombro".