EFEBarcelona

El líder del PSC en el Parlament, Salvador Illa, se ha comprometido a ejercer una oposición "contundente pero constructiva" al Govern que, salvo sorpresas de última hora, presidirá el republicano Pere Aragonès en coalición con JxCat y que, a su juicio, "nace fracasado".

En rueda de prensa desde la cámara catalana, el dirigente socialista ha lamentado que ERC haya optado por repetir un gobierno independentista con los de Carles Puigdemont, "una fórmula que en los últimos diez años no ha aportado nada positivo a Cataluña".

"Es una repetición de lo que ya teníamos", ha criticado el exministro, que ha tachado el acuerdo sellado ayer por ERC y Junts como un "pacto de conveniencia" que "no genera ilusión" ni garantiza un gobierno sólido.

Además, Illa ha advertido de que Aragonès asumirá el cargo de president "debilitado" desde el punto de vista político tras más de 90 días de negociaciones y reproches con los que serán sus socios.

En este sentido, ha ironizado con el hecho de que haya varios espacios de coordinación entre ERC, Junts y la CUP: "Hará falta una comisión de coordinación de las comisiones de coordinación", ha dicho.

Pese a estas críticas, el líder del PSC en el Parlament ha tendido de nuevo la mano al futuro Govern para sacar adelante medidas relacionadas con la lucha contra la crisis sanitaria, económica y social derivada de la covid-19, así como para lograr el máximo partido a los fondos europeos.

Asimismo, se ha inclinado a favor de buscar acuerdos para designar los cargos vacantes o caducados de organismos dependientes del Parlament.

"No vamos a hacer obstruccionismo", ha subrayado.

De hecho, Illa ha revelado que en los primeros contactos que el PSC ha mantenido con ERC y Junts -por separado- para abordar la renovación del consejo de gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) "el obstruccionismo o los malentendidos" parecían mayores entre los dos socios de Govern que con los socialistas.

A preguntas de los medios, el exministro socialista ha insistido en que, una vez haya gobierno en Cataluña, la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat se tiene que reunir "cuanto antes" para retomar las conversaciones sobre cómo resolver el conflicto político catalán.

En paralelo, ha recalcado, los partidos catalanes deben poner en marcha otra mesa de diálogo para buscar el "reencuentro" dentro de Cataluña, donde conviven visiones muy distintas sobre cuál debe ser el encaje territorial y la relación con el resto de España.