EFEBarcelona

Las cúpulas de JxCat y ERC se han cruzado este jueves, en el tercer aniversario del 1-O, mensajes de unidad independentista, pese a ser conscientes de las divergencias estratégicas que en este momento les separan.

Tres años atrás, pese a las tensiones internas, los partidos independentistas unieron fuerzas con el objetivo común de organizar un referéndum sobre la independencia de Cataluña sin el permiso del Estado, pero esa unidad se resquebrajó tras la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre de 2017.

Desde que el Govern que lideraba el tándem Carles Puigdemont-Oriol Junqueras fue destituido con el artículo 155 de la Constitución, el independentismo carece de una hoja de ruta que marque un camino para continuar el proceso soberanista.

Y la inhabilitación de Quim Torra como presidente de la Generalitat, confirmada el lunes pasado por el Tribunal Supremo, sitúa a las fuerzas independentistas en una situación especialmente delicada, divididas estratégicamente y con un Govern de coalición que ha quedado en funciones en plena pandemia de la COVID-19.

Ante este precario escenario, los líderes de JxCat y ERC han procurado lanzarse apelaciones a la unidad, aunque han dejado entrever sus diferentes enfoques sobre las próximas elecciones.

El vicepresidente en funciones de president y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonès, ha explicado en RAC 1 que ayer llamó al expresident Carles Puigdemont para ofrecer "colaboración" entre los socios del Govern, ante estos próximos cuatro meses de interinidad, hasta la celebración de unas nuevas elecciones en Cataluña.

Aragonès ha destacado que, ante este momento "tan complicado" para la Generalitat, JxCat y ERC no pueden permitirse "una nueva discusión interna", sino que deben "intentar ponerse de acuerdo lo máximo posible" y procurar pactar "una estrategia compartida".

De cara a las próximas elecciones, ha evitado plantearlas como un nuevo plebiscito, aunque ha afirmado que "el Govern de ahora debería volver a repetirse, sumando todos los apoyos independentistas" que pueda, consiguiendo que la CUP "se implique en la gobernabilidad".

A falta de un acto institucional de la Generalitat para conmemorar el tercer aniversario del 1-O, JxCat ha organizado una celebración en Cornellà del Terri (Girona), localidad donde Puigdemont acabó votando aquel 1 de octubre de 2017.

Puigdemont, por videoconferencia seguida desde Cornellà del Terri por Torra y los consellers y dirigentes de JxCat, ha señalado que el 1-O fue el inicio de la "confrontación inteligente" con el Estado que él propugna, y ha remarcado que no ve otra "alternativa" que "ratificar" ese referéndum unilateral en las próximas elecciones.

Según Puigdemont, si se ratifica "el mandato del 1-O por más del 50 % de los votos", debería haber "consecuencias políticas", lo que "implica a todas las fuerzas del independentismo".

En Barcelona, entidades y partidos independentistas han conmemorado el 1-O apelando a la transversalidad del soberanismo y pidiendo "amnistía" para los "represaliados" por el 'procés', que según sus cálculos serían casi 3.000.

Con este acto, de mínimos por la COVID y celebrado frente al instituto Pau Claris, donde hubo cargas policiales durante la jornada de la votación ilegal de hace tres años, el independentismo ha querido mostrar una imagen de unidad, con la presencia de Torra, Aragonès y representantes de la CUP, PDeCAT, Òmnium Cultural y ANC.

Por su parte, tras las apelaciones de Torra de esta semana a convertir las próximas elecciones en un "plebiscito" sobre la independencia, el presidente de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha advertido de que la última vez que el independentismo planteó unas elecciones como plebiscitarias, en 2015, "la convocatoria derivó en un golpe de Estado".

Mientras tanto, la presidenta de Catalunya en Comú Podem en el Parlament, Jéssica Albiach, ha rechazado desde Twitter las vías que plantean JxCat y ERC de cara a las próximas elecciones: "JxCat y ERC vuelven a ofrecer lo mismo: un plebiscito que no va a ninguna parte, más bloques, más trincheras. Cataluña merece otra cosa".