EFEMadrid

La burla de un diputado del PP, Carmelo Romero, al líder de Más País, Íñigo Errejón, al que ha espetado un "vete al médico" después de que hablase de salud mental, ha generado polémica en el Congreso, con críticas de todo el arco político seguidas de las disculpas del popular.

Romero ha gritado en el hemiciclo su "vete al médico" tras finalizar la pregunta de Errejón al presidente del Gobierno en la sesión de control de este miércoles.

A la mofa le han seguido las quejas del líder de Más País, con gestos desde el escaño, y un aplauso en apoyo a Errejón que han secundado PSOE y Unidas Podemos, incluido el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, de los últimos en unirse, y también dos diputados del PP, Mario Garcés y Mila Marcos.

No se han unido en cambio el líder del PP, Pablo Casado, Vox, ni Cs, aunque Edmundo Bal ha censurado públicamente el comentario.

El líder de Más País ha asegurado en Twitter que este comentario demuestra lo que queda por hacer respecto a la salud mental y ha señalado: "Nunca más el estigma ni la vergüenza”.

Tras las críticas de PSOE, Ciudadanos o Más País, Romero ha pedido disculpas, también en esta red social, donde ha explicado que su frase ha sido “desafortunada” y que no se refería a los enfermos ni a las familias, a quienes ha dicho “reconocer su dolor” e "intenta ayudar".

Para entonces la polémica se había multiplicado en redes sociales, donde Más País ha usado una etiqueta, "Yo también voy al médico", para poner fin al estigma y resaltar la relevancia de problemas como la ansiedad.

Mónica García, candidata de Más Madrid el 4 de mayo, ha censurado la "mala educación del PP" y en su partido han comparado el comentario con el "Que se jodan", que pronunció la popular Andrea Fabra cuando el Congreso aprobó en 2019 recortes al subsidio de paro.

También la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha afeado la "ridiculización de la salud mental", y el diputado de Cs Edmundo Bal lo ha calificado de "desprecio lamentable" a quienes sufren problemas de salud mental.

En el PP han apoyado a Errejón Mario Garcés y la dirigente y concejal madrileña Andrea Levy, quien ha afeado que se use ir al médico como un insulto y ha asegurado que deshumanizar a los políticos pervierte la salud democrática.

En Unidas Podemos, Jaume Asens ha defendido que la salud mental no es motivo de insulto, sino de preocupación; Mertxe Aizpurua (Eh Bildu) ve “inadmisibles” estos “exabruptos”, y Gabriel Rufián (ERC) ha denunciado que el PP hace comentarios "cada semana", sobre todo contra mujeres, y ha preguntado "si lo sienten realmente o simplemente esta vez les han pillado".

La polémica se produce en medio de una pandemia que ha llevado al psicólogo o al psiquiatra al 6,4 % de los españoles, que fueron diagnosticados de ansiedad (el 43,7 %) o depresión (35,5 %).