EFEEdimburgo (Reino Unido)

La defensa de la política catalana Clara Ponsatí pedirá llamar a declarar al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y al exjefe del Ejecutivo Mariano Rajoy en el juicio de extradición a España, que la requiere por el referéndum ilegal de independencia de Cataluña en 2017.

Tras una vista preparatoria del juicio, celebrada este jueves en la corte del Sheriff de Edimburgo, el abogado de Ponsatí, Aamer Anwar, leyó un comunicado en que nombró a los políticos del Partido Popular y del PSOE que propondrá para que testifiquen en el proceso.

Entre ellos están, además, la que fuera vicepresidenta del Gobierno con Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, el exministro de Exteriores en esta etapa, José Manuel García-Margallo; el exresponsable de Exteriores socialista Josep Borrell; el titular de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, y el líder de Vox, Santiago Abascal.

Ponsatí, que está acusada de un delito de sedición, según la euroorden de detención emitida por el Tribunal Supremo español, acudió a esta vista preliminar, que duró alrededor de una hora, y compareció ante los medios a las puertas del tribunal, para asistir a la lectura de un comunicado que Anwar pronunció en su nombre.

"Clara considera surrealista que sea acusada de traición cuando el gobierno catalán ejecutó una ley votada democráticamente en el Parlamento catalán elegido por el pueblo catalán", dijo Anwar, que reiteró la estrategia que sigue la defensa de que la causa está "motivada políticamente" y que de ser extraditada no tiene garantizado "un juicio justo".

El abogado afirmó que los procesos judiciales abiertos contra los líderes del proceso independentista en Cataluña "están impulsados por la venganza y el desprecio total y la falta de respeto por el derecho internacional y los derechos humanos".

Agregó que "sobre esa base" su equipo legal pretende citar a los responsables políticos "cuyas opiniones sobre los juicios políticos de los catalanes son de dominio público".

El juez Nigel Ross acordó con los representantes de Ponsatí y de la fiscalía española fijar una nueva vista para el 23 de enero con el objetivo de preparar el juicio que se prevé empiece la próxima primavera.

El pasado 14 de noviembre, Ponsatí se entregó voluntariamente en una comisaria de Edimburgo y tras una vista en la corte del Sheriff de la capital escocesa fue puesta en libertad sin ninguna condición ni fianza económica y sin tener que entregar su pasaporte.

Su procedimiento judicial empezó en marzo de 2018, cuando el juez español Pablo Llarena emitió la primera euroorden de detención que fue retirada en julio de ese año antes del juicio.

A inicios de 2018, Ponsatí volvió a Escocia para reincorporarse a su puesto de profesora de Economía de la Universidad de St Andrews, tras pasar unos meses en Bélgica junto al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y otros tres exconsejeros, también huidos de la Justicia española.

Ponsatí fue consejera de Educación del Gobierno catalán de julio a octubre de 2017, cuando cesó en aplicación del artículo 155 de la Constitución española tras celebrarse en Cataluña un referendo que fue declarado ilegal por la Justicia.