EFEBarcelona

La consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha acusado este martes al Gobierno de querer "dilatar al máximo" la segunda reunión de la mesa de diálogo por el conflicto catalán con "excusas" como las elecciones vascas y gallegas o unas catalanas que no se han convocado.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Govern, Budó ha asegurado que el ejecutivo catalán no tiene voluntad de dilatar la mesa, sin concretar cuándo debería reunirse, pese a que ERC pide retomarla este mes de julio.

La consellera sí que ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez que concrete "si quiere retomar o no efectivamente este diálogo".

Budó ha garantizado que por parte del Govern no existe "ninguna voluntad de dilatar" la segunda reunión de la mesa de diálogo, pospuesta por la crisis de la COVID-19.

Y ha añadido que "quien parece que esta dilatando este encuentro es el Gobierno del estado español".

En este sentido, la consellera ha acusado al Gobierno de poner primero "excusas" con las elecciones vascas y gallegas y ahora con unas catalanas que "ni tan solo están convocadas".

En este contexto, ha alejado de nuevo el debate electoral catalán al insistir que "la gente pide solucione y no elecciones" y ha remarcado en este sentido que el Govern está centrado en dar una respuesta "urgente" a la crisis de la COVID-19.

Una crisis que mañana protagonizará un pleno monográfico en el que va a intervenir el presidente de la Generalitat, Quim Torra, para dar cuenta de la situación de Cataluña y de la gestión del Govern.

En paralelo, la consellera ha explicado que Torra está cerrando con los partidos y entidades soberanistas la fecha de una reunión con el fin de consensuar la estrategia de cara a la segunda mesa del diálogo con el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos.

Este encuentro en el ámbito catalán, ya anunciado la semana pasada y aún sin fecha, podría tener lugar esta semana, ha añadido la titular de Presidencia.

En este contexto, la líder de los comunes y alcaldes de Barcelona, Ada Colau, ha defendido, en declaraciones a Ràdio 4-RNE, que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, "no podrá liderar la solución" al conflicto político catalán por que "habla sólo por los independentistas e ignora a más de la mitad de la población de Cataluña".

El comentario ha enojado a Torra, quien le ha recordado que es alcaldesa gracias al exprimer ministro francés y ahora concejal, Manuel Valls, y que gobierna junto al PSC, así que "lecciones de diálogo, ni una", le ha espetado en Twitter.

Sobre la misma polémica, Budó ha defendido que Torra "cuenta con toda la legitimidad desde el momento en que fue elegido por el Parlament", lo cual no significa que "ideológicamente represente a todo el país".

La consellera ha remarcado que Colau tampoco "representa ideológicamente" al conjunto de los ciudadanos de Barcelona y sin embargo "nadie le discute su legitimidad" como alcaldesa.

En la rueda de prensa del Govern, Budó se ha referido también a la auditoría interna de los Mossos d'Esquadra sobre su actuación en los disturbios tras la sentencia del 'procés', que el Govern anunció como la mayor de su historia, la cual alcanza a 50 agentes, de los que sólo uno ha sido suspendido, en 34 investigaciones, de las que Interior no ha llevado ninguna al juez.

La consellera ha contrapuesto la actuación del Departamento de Interior de la Generalitat, que "ante ciertas imágenes y denuncias hace auditorías y vela por la profesionalidad" de los Mossos, a las condecoraciones del Gobierno central a agentes que cometieron "abusos" en las votaciones del 1-O: "Mientras unos hacemos auditorías, otros condecoran", ha remarcado.