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La izquierda parlamentaria, incluido Unidas Podemos, han vuelto a la carga con la comisión de investigación sobre el espionaje a políticos a través de Pegasus para llegar hasta el fondo de las "cloacas" del PP, insistiendo en que no entienden el rechazo del PSOE cuando puede controlar la lista de comparecientes.

Así lo han defendido fuentes de Unidas Podemos al subrayar que los socialistas, con las mayorías que hay, tendrían el control de ese listado de posibles comparecientes y no habría problema en cambiar el que no les gustara.

También creen que sería bueno que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, diera cuenta de las actuaciones que ha hecho para limpiar esos elementos parapoliciales que heredó de su predecesor en el puesto, Jorge Fernández Díaz, procesado por espionaje a Luis Bárcenas y relacionado en su día con posibles investigaciones a dirigentes de ERC y CDC implicados en el proceso soberanista.

En este sentido, los firmantes de esta nueva comisión (Unidas Podemos,ERC, Junts, la CUP, PdeCAT, Bildu, BNG y Compromís) que registraron la semana pasada, han relacionado su solicitud con los nuevos audios que ha publicado El País sobre la corrupción del PP y los vínculos de la exsecretaria general María Dolores de Cospedal y el comisario José Manuel Villarejo en 2013.

Aunque no es nada nuevo, ha señalado el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, en una rueda de prensa en el Congreso, estos audios sí que abren el interrogante de saber "si quedan residuos de estas cloacas y se han limpiado lo suficiente".

Por eso, ha animado al PSOE a que respalde esta comisión, que se verá en la Junta de Portavoces de la semana que viene tras ser calificada este martes por la Mesa del Congreso y sobre la que el portavoz socialista, Héctor Gómez, no ha querido posicionarse hasta no "profundizar" en su contenido.

Esta vez, la comisión solicitada se centra en aclarar la existencia de un "entramado parapolicial" para intentar conseguir el apoyo de los socialistas, después de que la primera intentona, focalizada en Pegasus, no saliera adelante por el rechazo de PSOE, PP, Vox y Cs.

Otro de los partidos firmantes, EH Bildu, ha señalado que los audios de Cospedal ponen de manifiesto "la amplia red de corrupción del PP" pero cree que lo que revelan, ha dicho su portavoz, Mertxe Aizpurua, no solo apuntan a ese partido sino a "la impunidad de las cloacas del Estado sin que las instituciones se atrevan a pararle los pies".

En esto ha coincidido Miriam Nogueras, de Junts, quien ha afirmado que lo que está pasando en España "no es ni medio normal, es gravísimo" y es urgente una comisión.

Compromís ha puesto más el acento en cargar contra los populares al afirmar que "produce asco", ha dicho Joan Baldoví, que se contratara a un delincuente para tapar los delitos del principal partido de la oposición y subrayar que "hay un insoportable olor a podrido que hace peligrar la democracia".

Si los socialistas no tienen aún claro qué harán con esta nueva comisión, el que sí parece tenerlo, al menos por ahora, es el portavoz del PNV, Aitor Esteban, que ha advertido de que "no conviene abusar" de este tipo de solicitudes y piensa que en esta legislatura se están pidiendo demasiadas.

Al margen de la comisión, el Congreso ha confirmado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá en el pleno el próximo día 26 para dar cuenta del espionaje.