EFEPamplona

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha avalado, tras denegarlo por primera vez este pasado martes, la implantación solicitada por el Gobierno foral del toque de queda nocturno en las poblaciones que tengan una alta incidencia de covid-19, aunque se restringe a fines de semana y días festivos.

También afecta, en este caso en cualquier día de la semana, a las localidades con alto riesgo y que deberían estar celebrando sus fiestas patronales, suspendidas este año por la covid.

Tras serle denegada la petición el pasado martes, por entender el TSJN que la Orden foral inicial no detallaba los municipios afectados ni los datos concretos de contagios en esas localidades, el Ejecutivo navarro presentó ayer una nueva propuesta, ahora respaldada, que de nuevo pide la limitación de movilidad entre las 01:00 y las 06:00 horas de la madrugada en las localidades con más contagios, aunque acota a las fechas festivas su afección.

En el auto, la Sala considera eficaz la medida para contener la propagación del virus porque va a impedir la interacción social que se produce en esa franja horaria.

“Junto a ello va a resultar imprescindible para evitar los encuentros sociales que se vienen produciendo de manera generalizada en las principales localidades navarras, pero también en otras de menor población", añade el auto.

En este sentido, se subraya que los botellones, por una posible relajación de las medidas preventivas frente al virus, "se han convertido en el origen de una parte importante de los contagios entre menores de 15 a 30 años".

Como ponen de manifiesto los informes policiales, como el de la Policía Foral, en los meses de junio y julio "se vienen sucediendo reuniones generalizadas, por toda la geografía navarra y en ocasiones masivas de jóvenes en la vía pública, con asistencia ciertamente elevada, fundamentalmente en horario nocturno y tras el cierre de los locales de hostelería y ocio", se indica en el auto.

Este tipo de reuniones, agrega, "se ha generalizado y se vienen sucediendo tanto en las principales ciudades navarras como en otras de menor población y se producen principalmente los fines de semana y los días en que ciertas localidades hubieran celebrado sus fiestas patronales de no mediar la pandemia”.

Los jueces recuerdan además que el adelanto del cierre de locales de hostelería a la una de la mañana no ha sido suficiente para controlar la expansión del virus en las localidades para las que se propone la limitación de la circulación nocturna.

Finalmente, recalca la Sala, “la medida ha de considerarse proporcionada, porque no impide la movilidad de forma absoluta”, ya que existen varias excepciones a esta limitación, y, además, no se extiende a toda la Comunidad Foral ni a todos los días de la semana, sino sólo a aquellos en los que se producen mayores contactos sociales (sábados, domingos, festivos, vísperas de fiesta y los coincidentes con fiestas patronales), y tiene una vigencia limitada en el tiempo (hasta las 0.00 horas del 30 de julio).