EFEBarcelona

Los grupos de la oposición en Cataluña han unido fuerzas este martes para criticar al Govern por aprovechar la crisis de la COVID-19 en su estrategia de "desgaste" del Estado.

Así lo han planteado diversos portavoces en una comparecencia telemática de la consellera de la Presidencia, Meritxell Budó, ante la comisión de Asuntos Institucionales del Parlament.

En su primera intervención, Budó ha evitado entrar en cuestiones polémicas, pero en su segundo turno de palabra ha cargado contra el Gobierno de Pedro Sánchez por su gestión de la crisis.

Budó ha denunciado que la decisión de decretar el confinamiento total se tomó "tarde y mal", manteniendo la "recentralización" de las competencias en salud, protección civil y seguridad.

Además, ha subrayado que la decisión de centralizar las compras de material sanitario ha resultado ser un "fracaso", ya que según sus datos el 90% de los suministros los está aportando la Generalitat y solo un 10% proceden del Estado.

Asimismo, ha acusado al Gobierno de descargar el peso del confinamiento total "mayoritariamente" sobre las espaldas de las empresas y los trabajadores: "Al Estado esta medida no le cuesta prácticamente ni un euro", ha afirmado.

En el debate telemático, el diputado de Ciudadanos Nacho Martín Blanco ha acusado a Budó de "oportunismo político" por sus críticas al Estado y de "faltar a la verdad cuando dice que desde el primer momento" el Govern fue partidario del confinamiento.

Martín Blanco ha lamentado la falta de "autocrítica" de un Govern que argumenta que "todo es culpa de Madrid y de España" y que, a juicio del diputado de Cs, "intenta sacar rédito del drama", lo cual "no es una actitud digna de un gobierno".

El diputado del PSC Ferran Pedret ha acusado asimismo a Budó de "faltar a la verdad" y de recurrir a un "tono de confrontación, de deslealtad institucional".

"No desaprovechan una sola ocasión para mostrar la única preocupación que tienen, que es el desgaste, no solo del Gobierno, sino de la imagen de España", ha añadido Pedret, que ha denunciado las "insidias" de Budó.

La portavoz parlamentaria de los comunes, Susanna Segovia, ha mostrado su "estupor" por la intervención de Budó, a quien ha acusado de intentar "mantener la confrontación con el Estado", y ha afirmado que es "falso" que el Gobierno central no haya impulsado "medidas sociales" frente a la crisis del coronavirus.

Las críticas también han venido de la diputada del PPC Esperanza García, que ha pedido a Budó que haga "un esfuerzo" para "no mezclar lo identitario con lo urgente", que es la lucha contra la COVID-19.

Desde la CUP, Carles Riera ha opinado que la respuesta del Govern a la crisis "no se diferencia" de la del Ejecutivo central, porque ambas son "la apelación a la fatalidad, al infortunio, al heroísmo de la sociedad" y eximen de "responsabilidades" a grandes empresas.

En la réplica, Budó ha comentado que le sabe "mal" que la oposición "se haya tomado mal las críticas" al Estado, unas críticas que otras comunidades autónomas suscriben, ha recordado.

Budó ha asegurado que su cálculo de que solo el 10% de los materiales sanitarios llegan procedentes del Estado "no es mentira, es la realidad", y ha justificado la escasez de estos materiales en el sistema de salud catalán.

"Nadie se esperaba, nadie podía pensar que se pudiese llegar a esta situación", ha destacado la consellera, que ha recalcado que "ningún gobierno del mundo tenía previsto este consumo de material", que ahora todos buscan adquirir "en un mercado feroz y especulativo" en el que "se frenan las compras a pie de avión". EFE

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