EFECornellà de Llobregat (Barcelona)

La princesa Leonor ha condenado este lunes la guerra de Ucrania por el daño “devastador” que está causando, en especial a los niños y los jóvenes, al “haber podido perder la esperanza en un futuro mejor” y arrebatarles sus proyectos e ilusiones.

El mensaje de la heredera al trono contra el conflicto bélico ha marcado la ceremonia de los Premios Princesa de Girona celebrada en al Museo de las Aguas de la Fundación Agbar, en la localidad barcelonesa de Cornellà de Llobregat, con la presencia de los reyes y la infanta Sofía.

Como en años anteriores, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, se ha ausentado al rechazar la invitación de la Fundación Princesa de Girona (FPdGi), de la que es vicepresidente de honor, por su postura de no participar en actos organizados por la Casa Real por su rechazo a la monarquía.

“Los tiempos que vivimos son exigentes”, ha enfatizado la heredera al trono en su intervención, en la que ha intercalado el catalán y el castellano, con algunas frases también en inglés.

En la tercera ocasión en la que Leonor de Borbón preside junto a su padre la gala de la FPdGi, las tres en Barcelona, ante el rechazo del Ayuntamiento de la capital gerundense, gobernado por los independentistas, de facilitar un recinto para celebrarlo.

La princesa se ha referido al actual contexto, primero por "tanto dolor" como ha causado la pandemia y, también, por lo "terrible" que está siendo la guerra en Ucrania, que "continúa generando destrucción e incertidumbre".

"Ha arrebatado los proyectos y las ilusiones de muchos jóvenes. Su situación es devastadora. En estos momentos tan difíciles, pienso en los niños y niñas de nuestra edad que han podido perder la esperanza en un futuro mejor y que no puedan acceder a oportunidades como las que impulsa la FPdGi", ha lamentado.

Leonor de Borbón, de 16 años, ha confesado que ha vuelto a Cataluña con "alegría", después de haber protagonizado ayer, domingo, con su hermana su primera visita a Girona en el Museo Dalí de Figueres.

Ha dicho compartir los valores que promueve la FPdGi, de la que es presidenta de honor, y sus premiados de contribuir a formar a los jóvenes para que sean partícipes de la transformación educativa, cultural y económica de la sociedad.

"Yo también me estoy preparando. Me identifico con los valores que impulsa la fundación, que son también mis objetivos: el talento, el esfuerzo, el compromiso, la solidaridad. Mi generación, la de los premiados y la de otros jóvenes confiamos en que el esfuerzo de un trabajo comprometido pueda contribuir a un futuro más esperanzador", ha deseado.

A los jóvenes también se ha dirigido el rey, a los que ha animado a “tomar la palabra” para asumir el reto de liderar el futuro ante un escenario internacional cada vez más incierto y complejo.

“Porque el futuro del que estamos hablando es vuestro futuro. Y porque vuestro es también el presente (…) Los jóvenes debéis prepararos para afrontar con sensibilidad e inteligencia colectiva los innumerables retos”, ha proclamado Felipe VI en su llamamiento a la juventud a “trabajar juntos y colaborar por un mundo mejor y solidario”.

Tras dejar atrás lo peor de la pandemia, el monarca se ha unido a la condena por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que “trae consigo muerte, pobreza y desolación y que amenaza la convivencia a nivel mundial y la economía global”.

El jefe del Estado ha elogiado la labor de las FPdGi en favor de los jóvenes y el que siga “fiel a sus raíces y principios y siempre comprometida” con Cataluña y Girona y Cataluña.

De igual modo, ha mostrado su convicción de que Girona, con el empuje de la fundación, puede convertirse en un “hub” del talento joven.

Es la primera vez que los cinco premios que la FPdGi concede desde 2010 han recaído en mujeres.

La física Eleonora Viezzer (Investigación Científica), la psicóloga Claudia Tecglen (Social), la actriz María Hevás (Artes y Letras), la ingeniera Elisenda Bou-Balust (Empresa) y la activista medioambiental vietnamita Trang Nguyen (Internacional) han recibido las estatuillas de manos de la princesa.

Uno de los momentos más emotivos ha sido cuando, apoyada en sus muletas, ha subido al escenario Tecglen, que nació con parálisis cerebral hace 35 años.

“Ponerme cada día los zapatos es un regalo. Hay que afrontar la discapacidad de manera positiva y no perder la sonrisa. La discapacidad es parte del mundo real, no es un mundo raro”, ha remarcado la psicóloga madrileña en su vídeo de presentación.

En nombre de las distinguidas ha hablado Bou-Balust, quien ha defendido un mundo “donde nadie se quede atrás y las mujeres tengan el papel que les corresponde”.

La gala ha recuperado la normalidad tras las restricciones sanitarias del pasado año y la suspensión de la de 2020 por la pandemia.