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El Congreso ha abierto este viernes sus puertas en tiempos de pandemia para dejar entrar a los ciudadanos y sobre todo a muchos jóvenes y familias, aunque todos ellos siguen insistiendo en que el hemiciclo "es más pequeño que en la tele".

Llorando de emoción entraba en la sala donde se celebran los plenos, Araceli, que visitaba por primera vez el Congreso con su marido y le impactaba "saber que lo más importante, que son las leyes, se hacen aquí".

La propia presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que volvía a reabrir las emblemáticas puertas de madera y bronce de Los leones resaltaba que hay que "acercar las instituciones a la población y esta es la mejor manera".

Batet ha dado la bienvenida al primer grupo de 50 visitantes que han entrado en las Cortes a las 9,30 horas, y que han tenido el privilegio de saludar personalmente a algunos miembros de la Mesa del Congreso, a los portavoces de los grupos parlamentarios del PSOE, PP, Vox y Ciudadanos y a algunos diputados de Unidas Podemos o de otros partidos como UPN.

A partir de ahí, y aunque este año la Cámara no ha podido ofrecer el tradicional chocolate para evitar aglomeraciones como medida de prevención ante el covid, grupos controlados de ciudadanos han ido desfilando por el vestíbulo de Isabel II, donde se encuentra un ejemplar de la Constitución de 1812 y por el Salón de Pasos Perdidos, la estancia de las recepciones oficiales.

Las puertas se han abierto en circunstancias todavía limitadas ya que el recorrido es algo menor que otros años y en esta ocasión el aforo se ha limitado a 3.900 personas durante los dos días.

En casi todas las estancias se encontraban diputados saludando y explicando curiosidades a los asistentes. Incluso con chascarrillos entre ellos.

"Mirad ahí va un diputado de Ciudadanos. ¡Saluda!", le interpelaba amistosamente un parlamentario de Vox al tiempo que recordaba a los visitantes que "han entrado por la puerta grande y eso indica que el Congreso es su casa".

Todo esto mientras el portavoz del PSOE, Héctor Gómez, se hacía una foto con un joven madrileño, la del PP, Cuca Gamarra, aseguraba que algunos visitantes piden un cambio político o mientras el portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, explicaba a otro visitante las "pequeñas metopas que hay en los laterales y que son una representación de cada una de las provincias de España".

"Nos preguntan cómo votamos, los escaños, quién se sienta en cada sitio", aseguraba Gómez mientras un grupo de mujeres comentaba en un corrillo al ver pasar al hijo del expresidente Adolfo Suárez que "es el único que es igual que en la realidad".

Y si la joya es el hemiciclo y todas las miradas buscaban los impactos del tiroteo del 23-F no se ha quedado atrás el entusiasmo que también ha despertado la Galería de Retratos de Presidentes del Congreso o la sala Mariana Pineda, donde se reúnen habitualmente la Junta de portavoces de los grupos parlamentarios.

"Precioso e interesante el hemiciclo, pero estos pasillos son impresionantes", señalaba un madrileño mientras una familia de Pamplona se fascinaba por "tanta obra de arte y tanto patrimonio".

"Mira nosotros fuimos al colegio con uno de sus sobrinos o nietos ¿recuerdas?", comentaba otro visitante a su amigo ante el cuadro del que fuera presidente del Congreso en 1922 Melquiades Álvarez, mientras su compañero le decía "y fíjate, aquí Raimundo Fernández Villaverde, el de la calle de Madrid", en referencia al que fuera presidente del Consejo de Ministros durante el reinado de Alfonso XII.

Y es que en esta galería se puede ver desde el retrato de Martín Belda, presidente de la Cámara Baja en 1865 hasta los más actuales, como el de Patxi López, Jesús Posada o José Bono, ya que el retrato de la última presidenta de la Cámara Ana Pastor se está terminando.

La jornada de puertas abiertas ha revelado este viernes el interés que levanta el Congreso entre los jóvenes, que destacaban sobre todo "lo que no se ve en la tele...la cúpula" del hemiciclo.

Un grupo de siete estudiantes de Ciencias Políticas charlaba con los diputados y entre ellos se les oía comentar los tensos debates de esta legislatura: "lanzándose insultos", decía uno de ellos.

"Es un panorama a veces desalentador ver la falta de consenso", señalaban a EFE dos estudiantes de Derecho que son de Granada y que con 19 querían ver "de dónde salen las leyes", mientras Luis y Adrián, otros dos jóvenes de la misma edad y que venían de Cuenca y Benidorm comentaban que el Congreso es "el mejor sitio para conocer la historia de España y de la política".

Por Ruth del Moral