Madrid, 17 feb (EFE). El supuesto espionaje, negado por la dirección nacional del PP, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y las sospechas en Génova sobre los contratos otorgados al hermano de la presidenta madrileña sacuden al PP, abierto en canal por la guerra entre el equipo de Pablo Casado y el Gobierno madrileño.

La trama, con reminiscencias con la caída de la expresidenta madrileña Cristina Cifuentes, no ha comenzado ahora, pues hace meses que a la Puerta del Sol llegaron los rumores sobre una operación para acabar con Díaz Ayuso por el desafío lanzado por la presidenta a Casado para hacerse con el control del PP de Madrid.

Las informaciones, siempre negadas por Génova, sobre que la dirección nacional del PP estaría buscando material para incriminar a Ayuso saltaron ya a los medios en noviembre, pero ahora se abre un nuevo capítulo, el del espionaje, que ha salpicado además al Ayuntamiento de Madrid y a su alcalde, José Luis Martínez-Almeida, también portavoz nacional del Partido Popular.

EL ESPIONAJE Y LAS SUPUESTAS COMISIONES

Anoche, dos medios, El Mundo y el Confidencial, publicaban la información de un supuesto espionaje contra el entorno de Díaz Ayuso a través de un empleado de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de la capital.

El exministro y exalcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón alertó en diciembre a Martínez-Almeida de que el rumor sobre este espionaje había llegado al entorno de Ayuso y el regidor inició una investigación para averiguar si existía o no esa operación.

En el centro de este investigación estaría un contrato directo de 1,5 millones de euros otorgado en abril de 2020 por la Comunidad de Madrid a la empresa Priviet Sportive, S.L. para comprar mascarillas FFP2 y FFP3, que estaría relacionado con el entorno de la presidenta madrileña y en concreto, con su hermano, Tomás Díaz Ayuso.

El alcalde de Madrid y la dirección nacional de Génova han negado este jueves que existiese un encargo para espiar a la presidenta madrileña. Sin embargo, sí se han confirmado las sospechas en el PP sobre los contratos otorgados por el Gobierno madrileño.

Según fuentes del PP nacional, en octubre, y ante informaciones sobre supuestas comisiones cobradas por el hermano de Ayuso -y negadas por la presidenta, la dirección de Pablo Casado convocó a la dirigente madrileña a una reunión en la que le pidió explicaciones y documentación que a día de hoy no se habría remitido a Génova.

En ese encuentro entre el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y Ayuso, la presidenta habría negado cualquier irregularidad. En el Partido Popular señalan que no han tomado nuevas acciones ni han acudido a la Fiscalía porque no tienen pruebas ni evidencias acerca de las supuestas comisiones.

LA LUCHA INTERNA

Sin embargo, las versiones de lo ocurrido a partir de ese encuentro difieren. Fuentes de la dirección nacional del PP desvinculan esas sospechas del congreso autonómico del PP madrileño reclamado desde hace meses por Ayuso.

Por contra, desde el entorno de Díaz Ayuso sostienen que Génova avisó a la presidenta de que difundiría estas informaciones si ésta no abandonaba la carrera para presidir el PP de Madrid.

Entretanto en Cibeles, Martínez-Almeida ha comparecido ante los medios, pero advirtiendo de que lo hacía en calidad de alcalde y no como portavoz nacional del PP. Según el regidor, sus pesquisas dieron como resultado que nunca existió encargo ni pago alguno de ese supuesto espionaje.

Ante cualquier novedad en el futuro el alcalde ha avisado: "No vamos a permitir en ningún caso, de ninguna manera, que el Ayuntamiento (de Madrid) pueda ser utilizado con fines espurios y partidistas".

Y si aparecen pruebas de que ese uso se ha producido habrá, ha dicho, ceses, incluido el de Ángel Carromero, alto cargo en el Ayuntamiento y en el PP de Madrid, cercano a Casado y al que las informaciones apuntan como el responsable de iniciar esa investigación. Carromero lo ha negado y no hay evidencias al respecto, ha señalado Almeida.

La gran protagonista de este embrollo, Isabel Díaz Ayuso, ha negado irregularidades: "Yo no he hecho nada ni he adjudicado nada a mi entorno", ha dicho en el pleno de la Asamblea de Madrid ante una pregunta de la portavoz de Más Madrid, Mónica García.

Y mientras tanto, ningún portavoz ni dirigente nacional del PP ha hecho declaraciones públicas, a pesar de que algunos barones han pedido ya explicaciones claras .

"Merece explicación sin duda y no una explicación banal, sino una explicación precisa", ha dicho el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo sobre un asunto que ha calificado de "rocambolesco". Alfonso Fernández Mañueco, el dirigente de Castilla y León, ha pedido una aclaración "cuanto antes".

Las críticas a Génova las ha hecho la exportavoz del grupo parlamentario Cayetana Álvarez de Toledo, enfrentada con la dirección de partido.

La diputada, que ya alertó en otoño de una operación contra Ayuso, ha acusado a Génova de usar "métodos verdaderamente sucios, propios de un vertedero" y ha subrayado que "lo decente y razonable", de tener indicios, es haber acudido a la Justicia "y no iniciar investigaciones por cuenta propia".

EL GOBIERNO ACUSA A CASADO DE TAPAR LA CORRUPCIÓN DE AYUSO

Varios ministros del Gobierno han acusado a la dirección del PP de tapar la corrupción. El de Presidencia, Félix Bolaños, ha lamentado que el PP siga "con las mismas prácticas de siempre, de espionaje, comisiones ilegales y de tapar la corrupción".

A la titular de Hacienda, María Jesús Montero, le parece que de confirmarse los hechos son "gravísimos" y deberían haberse puesto en conocimiento de la Justicia.

Tampoco se han visto sorprendidos dirigentes de la izquierda como el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que cree que Casado "sale tocado"; Más País lamenta el uso de dinero público "para las guerras internas del PP" y desde Vox se añade que "es deleznable" y que se debe investigar "hasta el final".