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La exministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya ha admitido este viernes que volvería a acoger al líder del frente polisario, Brahim Gali, por una cuestión "humanitaria", a pesar de que fuera investigada, ahora exculpada, por permitir su presunta entrada ilegal en España.

Así lo ha asegurado en sendas entrevistas en Onda Cero y la Cadena Ser, recogidas por EFE, un día después de que la Audiencia de Zaragoza acordara sobreseer el caso abierto en torno a este asunto, ocurrido en abril de 2021, y liberar de responsabilidad penal a González Laya.

Al ser preguntada sobre si volvería a acoger a Brahim Gali, la exministra ha sido tajante: "Claro que volvería hacerlo porque eso es el ADN de nuestra sociedad española, una tradición humanitaria en este caso como en tantos otros", ha dicho.

Para González Laya, la decisión de acoger al líder polisario fue una decisión política acorde al talante humanitario de España y los españoles, por lo que ha considerado que “la decisión no se debe dirimir en sede judicial, sino en el Parlamento”.

Así, ha subrayado su preocupación por la “frecuente politización de la justicia y judialización de la política” en España, una tendencia que difumina la separación de poderes y con la que “nos jugamos es la solidez de nuestra democracia”.

“Todo esto sólo ha servido para enfangar una decisión estrictamente humanitaria; nuestro país tiene un tradición humanitaria muy clara y los ciudadanos abren las puertas a quienes lo necesitan (...) lo importante es que no enfanguemos”, ha apuntado.

La exministra ha lamentado el daño reputacional que esta cuestión ha hecho a servidores públicos como diplomáticos, cuerpos de seguridad nacional o personal médico, por lo que ha celebrado que se cierre una causa "que nunca se debió abrir”.

Preguntada si considera que Marruecos pudiera estar detrás de la causa judicial abierta por este tema y del supuesto espionaje que sufrió su teléfono móvil por aquellas fechas, la exministra ha sido muy cauta y se ha negado a hacer conjeturas.