EFESantander

Los acusados de violar a una chica en las fiestas de un pueblo cercano a Santander en 2015 se han declarado inocentes y han asegurado que no se encontraban en la localidad cuando ocurrió la supuesta agresión ni "haber visto nunca" a la menor.

Ambos acusados han respondido únicamente a las preguntas de sus respectivos abogados, en la vista que se ha celebrado este martes en la Audiencia de Cantabria y que concluirá mañana.

El acusado principal, para el que la Fiscalía pide una condena de prisión de 13 años por agresión sexual, ha dicho que en esa época "estaba en Marruecos" y ha negado que confesara esa supuesta violación a un compañero de celda.

"Nunca le dije a nadie que había violado a una chica", ha dicho.

Según ha explicado, ese compañero de prisión al que supuestamente le relató los hechos, buscaba venganza contra él porque quiso que se casaran al salir de prisión "para conseguir los papeles", pero el acusado no accedió.

El segundo acusado, para el que la Fiscalía pide siete años y medio de prisión como cooperador necesario del delito, ya que según el ministerio público no intervino en la penetración pero agarró a la chica para que el otro lo hiciera, ha declarado que "no ha visto nunca" a la chica.

El hombre ha reconocido que conocía al otro acusado "de hace años" porque coincidieron en un pueblo de Jaén, donde reside, pero ha negado tener "ninguna relación" con él.

Este acusado ha dicho que en esa época se encontraba en Cantabria "buscando trabajo", durante "una semana o dos" pero que se volvió a Jaén porque no encontró nada.

Respecto a la acusación, ha asegurado que está "en shock" y que "no entiende nada" porque "no sabe nada" respecto a los hechos de los que se le acusa. "Si hubiera cometido un delito me hubiera ido a mi país", ha reflexionado.

La víctima, que ha declarado en el juicio, ha relatado cómo se produjeron estos supuestos abusos, en los que participaron, según ella, además de los dos acusados, un tercero que no se ha identificado.

La chica ha explicado que tras mantener relaciones consentidas con otro chico en un descampado, los dos acusados y el tercero aparecieron y la insultaron.

Tras los insultos, según el relato de la víctima, le "agarraron los brazos" y la penetraron analmente, aunque ella se "revolvía".

La víctima, quien ha identificado en la sala a los dos acusados como sus agresores, siguió tratamiento psicológico durante un año después de los hechos y ha vuelto a acudir a él tras reabrirse el caso.

También ha declarado la hermana de la menor, quien ha reconocido en el juicio a uno de los dos acusados, al que pudo ver la cara en la noche de los hechos.

Los informes forenses han certificado que cuando acudió a Urgencias la menor tenía moratones en diferentes partes del cuerpo y lesiones en el ano "compatibles con una penetración anal involuntaria" y que además, ha seguido tratamiento psicológico por estrés post-traumático.

Además, los informes toxicológicos han confirmado que las muestras de semen que se encontraron en la chica tienen "una coincidencia altísima" con el perfil genético del principal acusado.