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Los grupos parlamentarios que apoyan al Ejecutivo de Pedro Sánchez, incluido su socio en el Gobierno de coalición, Unidas Podemos, le han exigido este martes que rectifique sus palabras sobre la "masacre" en la frontera de Melilla, donde este fin de semana murieron 37 inmigrantes, según las ONG, que pretendían saltar la valla.

A ellos se han sumado también el PP y Ciudadanos, que han reprochado a Sánchez que dijera que el asalto había sido "violento, bien organizado, bien perpetrado" y, en este caso, "bien resuelto por parte de los dos cuerpos de seguridad, tanto de España como de Marruecos".

Reproches que casi de forma unánime han vertido los portavoces de la mayoría de los grupos durante el debate en el Pleno del Congreso de una moción de ERC que pedía la regularización de los todos los inmigrantes en situación administrativa irregular en España y que se votará el jueves.

Pero las intervenciones se han centrado más bien en los sucesos de este fin de semana en la valla de Melilla con Marruecos, en un debate en el que se han podido escuchar palabras gruesas, como las de la propia proponente de la moción, la diputada de ERC María Carvalho, quien ha acusado al Gobierno de "pagar a Marruecos" para que "mate a los inmigrantes".

Carvalho ha calificado de "racismo" e "hipocresía" que se actúe así con las personas negras mientras que se regulariza en menos de cuatro meses a miles de ucranianos.

La diputada ha añadido que los 37 migrantes muertos fueron "asesinados por las autoridades marroquíes y españolas" y ha acusado al Reino de España de ser "profundamente antinegro" y de firmar pactos "sangrientos con Marruecos avalados por la Unión Europea".

Desde Unidas Podemos, Isabel Franco ha recuperado las palabras de Sánchez para decirle que la masacre "no ha estado bien resuelta". "Decenas de fallecidos es algo no bien resuelto", ha espetado la diputada de Unidas Podemos.

"España debe rectificar y basar sus relaciones con Marruecos en los derechos humanos y no en la masacre", ha zanjado.

Por el PP, Carmelo Romero, ha instado a Sánchez a retractarse, a pedir disculpas y a mostrar su pesar a las familias de las personas fallecidas, además de exigir que se esclarezca lo ocurrido porque es "muy grave".

Rocío de Meer, de Vox, ha considerado "indigno" que se quiera traer a millones de inmigrantes para "bajar los salarios y precarizar los empleos" y ha señalado que entre los que llegan hay yihadistas y terroristas, lo que ha sido censurado por varios portavoces.

Desde Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, ha asegurado que las declaraciones de Sánchez son "inconcebibles" y ha insistido en que España "no necesita externalizar la política migratoria".

Mireia Vehí, de la CUP, ha calificado de "escándalo" las palabras de Sánchez porque "justifican la muerte", en tanto que Jon Iñarritu, de Bildu, las ha tildado de "doblemente crueles" porque, además, son "propias de la extrema derecha", a la vez que ha censurado al presidente de Gobierno que haya felicitado a Marruecos y no haya rectificado.

Néstor Rego, del BNG, ha opinado que las palabras de Sánchez se quedarán en la "historia de la infamia" y le ha exigido que las rectifique "ya".

"Menos teatralidad y más humanidad", ha reclamado el diputado socialista Arnau Ramírez, en el cierre del debate, en el que ha reprochado a algunos portavoces los "insultos" porque, además, "dan alas a los ultras".

Según Arnau, el Gobierno de España tiene una política migratoria seria y responsable y busca vías de inmigración "seguras, regulares, ordenadas y que respeten los derechos humanos", combatiendo también a las mafias que se trafican con ellos, que "las hay".