EFERota (Cádiz)

La ciudad de Rota (Cádiz) vive con entusiasmo el anuncio del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de traer dos nuevos destructores a la Base Naval, ya que la llegada de 600 militares y sus familiares supondrá una inyección a la economía de la ciudad.

Este aumento, de cuatro a seis destructores, ha sido acogida, en general, como una buena noticia para comercios y negocios de Rota y de las ciudades limítrofes.

 Con estos dos barcos, vendrán unos 600 miembros de sus dotaciones, junto a sus familiares, para asentarse en una localidad que ya cuenta con otros 3.000 estadounidenses vinculados a la base naval.

 "Es complicado cuantificar en cifras lo que supone la Base para Rota", ha dicho a Efe Encarna Niño, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Rota, que calcula que el 60 por ciento del PIB de la localidad tiene su origen en este enclave militar de uso compartido entre las armadas española y estadounidense.

El municipio estima en unos 200 millones de euros al año el impacto económico que tiene en la localidad la población norteamericana y los servicios que se prestan a la armada estadounidense.

En esos millones de euros estarían los sueldos del millar de españoles que trabajan para la base.

Así que un aumento de los efectivos tendrá una repercusión "bastante positiva" y un efecto directo en la economía de Rota y de la provincia de Cádiz.

El aumento de los alquileres de viviendas a familias norteamericanas y el consumo en el comercio local son algunos de los beneficios que tiene el anuncio del presidente Biden.

"Ellos van a vivir aquí, sus hijos van a ir a nuestros colegios y consumirán más", ha señalado la responsable municipal.

Uno de los sectores que ya espera la llegada de estos 600 militares norteamericanos y sus familias es el del taxi, que "ha pasado por etapas complicadas y han podido sobrevivir y mejorar su situación por el aumento de efectivos en la base", ha asegurado Niño.

"Son unos clientes muy buenos y pueden llegar a suponer el 70 por ciento de las carreras que hacemos al día", ha valorado a EFE José Antonio Posada, taxista de Rota.

Para él, el aumento de destructores es "una buena noticia" porque es beneficioso para el taxi pero también para otros sectores de la ciudad. "Todos se benefician de la llegada de los militares", ha apostillado.

"Si vienen dos, podrían venir diez más", pide Estel Morales, tatuadora de Black Tear, un negocio que espera aumentar sus cifras cuando recalen los nuevos desplegados de la Base, ya que "casi todos los militares que llegan vienen a hacerse algún tatuaje y además animan al pueblo", afirma.

Muchos negocios de Rota están dirigidos al cliente estadounidense, fruto de la adaptación a la que se ha enfrentado la población local en los casi 70 años de convivencia con la Base Naval, como el "Meet Point", un bar deportivo que podría ser el escenario de una película norteamericana.

Más militares, más negocio, más ventas: es lo que está en la mente de buena parte de la población, aunque entre tanta alegría, también se escuchan voces discordantes de quienes no ven con tanto optimismo la presencia norteamericana en la Base, al ser un punto estratégico militar que "podría ser atacado" por potencias enemigas.

Así lo discuten en un bar de Rota, donde un grupo de vecinos se debaten entre el impacto económico positivo y los efectos negativos que la presencia norteamericana tiene para la ciudad, como el aumento del precio de los alquileres o la dificultad que tienen las familias roteñas de encontrar un piso a un precio adecuado. "Lo que tienen que hacer es dejarse los dineros aquí", sentencia la dueña de este bar.

Pese a estas críticas, la teniente de alcalde destaca la "magnífica relación" entre la comunidad española y la norteamericana, que quedará reflejada en el proyecto del centro multicultural de la Base de Rota que el Ayuntamiento está impulsando para dar a conocer lo que ha supuesto a nivel social y cultural está la convivencia con los militares estadounidenses.

María José Romero