EFEPamplona

El presidente del Parlamento foral, Unai Hualde, ha afirmado que finalizada la primera ronda de consultas con los portavoces de los distintos grupos a día de hoy "no se dan las condiciones para proponer un candidato a la investidura" para la Presidencia del Gobierno de Navarra.

Hualde trasladará esta decisión el próximo lunes a la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento y quedará a la espera de que se produzca algún cambio para convocar una segunda ronda, para lo que ya ha sido habilitado el mes de julio y si fuera necesario se haría lo mismo con agosto.

Este jueves Hualde ha recibido a la líder de Geroa Bai, Uxue Barkos, quien ha señalado la disposición de su coalición, como este miércoles hicieron Podemos e Izquierda-Ezkerra, para trabajar por un gobierno plural y de progreso liderado por el PSN, pero primero hay que avanzar en un acuerdo programático.

Un proceso ante el que la socialista María Chivite se ha mostrado hoy "muy optimista", aunque reconoce que aún no es el momento de presentarse al investidura.

Mientras, el candidato de Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos), Javier Esparza, defiende la formación de un Gobierno constitucionalista para el que cuenta con el PSN, y EH Bildu aboga por un gobierno "alternativo a la derecha", aunque el PSN insiste en no hablar ni negociar con ellos.

Además Chivite, que ha reiterado otra vez en declaraciones a los periodistas la "perfecta coordinación" que hay entre PSN y PSOE, ha valorado en rueda de prensa la "voluntad" de Geroa Bai, Podemos e I-E, de los que ha destacado su "espíritu constructivo, de suma, de voluntad de diálogo que tienen".

Tras afirmar que "hay muchísimas cosas que nos unen a los cuatro partidos", ha indicado que aunque ahora no pacte con EH Bildu "en el día a día en el Parlamento habrá que hablar con unos y con otros".

Chivite ha criticado por último "a la derecha, capaz de hacer cualquier cosa para no perder poder" y a la que ha reprochado que utilice a Navarra "como instrumento para debilitar la investidura de Pedro Sánchez" y como "elemento de confrontación política".

Una idea que ha compartido la portavoz de Gerao Bai y presidenta en funciones del Ejecutivo foral, Uxue Barkos, quien ha denunciado "la imagen distorsionada que de forma deliberada y en algún caso interesada se está dando de la Comunidad Foral, dañando su buen nombre por una mirada a los intereses partidarios que no se acompasa con el interés general".

Barkos ha dicho también que su coalición "quiere trabajar en un proceso de investidura que dé estabilidad" al futuro gobierno, lo que requiere de un acuerdo programático que ponga "claro negro sobre blanco" un contenido "más allá de los mínimos" para asegurar esa estabilidad a falta una mayoría absoluta que requeriría de EH Bildu.

Por su parte, el candidato de Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos), Javier Esparza, ha criticado las ambiciones personales que ve en el PSN cuando existe la posibilidad de conformar un gobierno constitucionalista, lo que le ha llevado a comentar que María Chivite "podrá ser presidenta del Gobierno pero no de los navarros".

Esparza ha aseverado en este sentido que Chivite necesita de EH Bildu para ser investida, "un gobierno a cinco" que "no va a ser de progreso sino nacionalista", y de no ser así "gobernará Navarra Suma", y ha manifestado que "hace falta tener tragaderas para presidir un gobierno con EH Bildu".

Su oferta al PSN es un gobierno constitucionalista como "la mejor fórmula, la que da estabilidad, es coherente con los programas y los discursos, y la que respeta al conjunto de los ciudadanos y lo que la mayoría votó", ya que con al alternativa que se persigue el PSN tendrá que "ceder" a las reivindicaciones nacionalistas y será un gabinete "sin estabilidad en temas fundamentales" como el TAV, la política fiscal o la concertación social.