EFEValladolid

El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Pablo Fernández, ha reconocido que es "muy difícil" conjugar los intereses del PSOE, su partido y Ciudadanos, porque existe una "divergencia enorme" con los naranjas, pero ha afirmado que "la premisa es desalojar del Gobierno al PP, porque esta Comunidad no aguanta cuatro años más de corrupción, precariedad y deterioro de lo público".

En una entrevista con la Agencia EFE, justo antes de arrancar oficialmente la campaña electoral tras una extensa precampaña, Fernández ha asegurado que ve una "altísima probabilidad" de que haya un cambio de gobierno y de que Unidas Podemos sea un "actor decisivo", independientemente de qué partidos y con qué peso tengan que sumarse a la ecuación que evite un gobierno del PP y Vox.

 Aunque ha reconocido que sus pronósticos se basan en su "intuición" por no disponer de encuestas propias, más allá de la publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas que les otorga entre 3 y 5 procuradores y el resto publicadas por empresas demoscópicas, Fernández ha confiado en que la integración de Podemos e Izquierda Unida refuerce sus opciones de conseguir una mayor representación en comparación con los dos procuradores de la legislatura que acaba de terminar.

En este sentido, ha rechazado que el ascenso de apoyos del PSOE y Unidas Podemos sea "excluyente", ya que "la gente está cansada" de 35 años de derechas y quieren "un giro progresista" que en su opinión encarna su candidatura, pero también el PSOE, pese a representar una opción menos de izquierdas.

Fernández ha afirmado que sí hay "indicios" para pensar que los socialistas mirarían a Unidas Podemos como socio preferente, como el hecho de que cuando Luis Tudanca registró la moción de censura el pasado año una de las primeras personas con las que habló fue con él o la coincidencia en la mayoría de las votaciones en las Cortes.

En el caso, que ve improbable, de que el PSOE optara por sumar con Ciudadanos en lugar de con Podemos, el portavoz nacional de esta formación ha distinguido como "marcos diferentes" la vinculación existente entre socialistas y morados en el Gobierno de España y lo que pudiera ocurrir en Castilla y León.

De hecho, ve nulas posibilidades de que el candidato de Ciudadanos, Francisco Igea, pueda repetir como vicepresidente de la Junta -sea con una coalición con el PP o con el PSOE-, porque el partido naranja está en su opinión "en franca desaparición": "Sólo puedo parafrasear a su portavoz, que pidió que les dejasen morir en paz".

Se rebela al ser preguntado por las virtudes y los defectos que podría tener el socialista Luis Tudanca como presidente, al afirmar que él sale a ganar y espera que pregunten a otros por cómo sería él como mandatario: "diálogo y priorizar a la ciudadanía por encima de todo", ha resumido sobre su 'autoperfil' gubernamental.

 EL VOTO DEL CABREO

Fernández reconoce que en el momento actual, con un escenario "de mucha incertidumbre", no sabría identificar qué partido puede canalizar ahora el denominado 'voto del cabreo' que hace unos años se podían repartir entre Podemos, Ciudadanos y más recientemente Vox.

"Podemos irrumpió con muchísima fuerza en 2015 y durante 7 años llevamos un acoso y derribo mediático, político y judicial sin parangón y sin precedentes en la historia de este país", ha planteado antes de remarcar que hay "más de 20 demandas archivadas una detrás de otra", pero que han generado "horas y horas en medios de comunicación y han provocado un desgaste importante de Podemos y Unidas Podemos, por mentiras, bulos e insidias".

También se defiende de las vinculaciones de su carrera con la política nacional tras su designación como portavoz de Podemos y la posibilidad de que eso marque su futuro en Castilla y León: "Ya me lo preguntaron hace 2 años y medio y aquí sigo, centrado en el día a día" y convencido de que puede conjugar su portavocía con la representación del partido en las Cortes. "Sea cual sea el resultado", ha asegurado.

Reconoce "pesar por no poder estar en el debate" y, aunque defiende el beneficio que tendría para los ciudadanos poder conocer las propuestas de más candidatos, asume que "la ley electoral dice lo que dice", en referencia a que debatirán los candidatos de los partidos que tuvieran grupo parlamentario propio en esta última legislatura -PSOE, PP y Cs-.

No obstante, ha reconocido que en caso de que el Tribunal Supremo diera la razón a Vox en su recurso para participar en los dos debates previstos para el 31 de enero y el 9 de febrero, Unidas Podemos reaccionaría pidiendo también su inclusión en los mismos.