EFEOviedo

La investidura del socialista Adrián Barbón como presidente del Principado se retrasará hasta el próximo lunes al no haber conseguido la mayoría absoluta requerida en el parlamento asturiano para propiciar su elección en primera ronda.

La abstención de los cuatro diputados de Podemos en la Junta General del Principado ha impedido así que la candidatura de Barbón consiguiese este viernes los 23 votos que, como mínimo, precisaba para poder ser investido a la primera.

La candidatura de Barbón obtuvo el apoyo de los 20 diputados del grupo socialista y de los dos de Izquierda Unida, mientras que los 23 diputados que suman PP, Ciudadanos, Podemos, IU, Foro y Vox se abstuvieron, dado que el Reglamento les impide votar en contra.

La votación se repetirá el lunes, aunque en esa ocasión a Barbón le bastará con ser el candidato más votado para ser elegido, algo que tiene garantizado al ser el único aspirante a suceder a Javier Fernández al frente del Ejecutivo asturiano.

Barbón, que ha mostrado su satisfacción porque todos hayan mostrado su disposición a acordar sobre los grandes retos, ha dedicado buena parte de su intervención a cuestionar la voluntad negociadora de la formación morada de cara a su investidura.

Según ha señalado durante la segunda sesión del debate de investidura, los morados se situaron en una posición de máximos difícilmente asumibles para el PSOE y para los que, en cualquier caso, tampoco habría financiación suficiente.

De hecho, la portavoz socialista y consejera de Hacienda en funciones, Dolores Carcedo, ha señalado que Podemos, "más que un gestor, precisaría de un mago" para afrontar el "gratis total" que plantearon en muchas de sus propuestas como las que piden la gratuidad de la Universidad y de las escuelas infantil de 0 a 3 años.

La portavoz de Podemos, Lorena Gil, ha responsabilizado a Barbón de lo mismo ya que, en su opinión, ha habido una ausencia de voluntad real de negociar su investidura para tener "las manos libres" y poder pactar así con Ciudadanos o incluso con Foro y PP.

Previamente, la portavoz de IU, Ángela Vallina, se había dirigido también a Podemos para que dejase atrás el "dogmatismo, el inmovilismo, el tacticismo y la cerrazón" y no impidiese la puesta en marcha de un gobierno que profundice en el giro social y en una acción política nítidamente alternativa.

Tras pedir a Barbón que no recurra a las posiciones radicales y que busque el acuerdo en el PP, su portavoz, Teresa Mallada, ha señalado que el suyo es "un grupo responsable" que siempre estará dispuesto a buscar pactos.

No obstante, ha reprochado a Barbón que no tenga un modelo para Asturias y que haya asumido un programa de gobierno continuista y sin soluciones eficaces para los problemas que tiene Asturias.

La portavoz de Cs, Laura Pérez, también le ha pedido que deje atrás el "sectarismo y los prejuicios arraigados" en el PSOE y que se afane en conseguir una gestión eficaz que anteponga los intereses de los asturianos, incluidos los de los que nunca le votarán, a los del PSOE.