EFEValencia

El president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha afirmado este jueves que no va renunciar nunca a la capacidad de poder disolver anticipadamente Les Corts Valencianes y convocar elecciones autonómicas, pero ha precisado que no quiere abrir "ningún espacio de especulación".

Según ha manifestado en los pasillos de Les Corts, "lo normal en estas condiciones y llegado este momento es que evidentemente las elecciones autonómicas se celebren el último domingo de mayo", y ha añadido que el problema es que "la contaminación de la política española acabe influyendo" en la realidad valenciana.

Puig ha afirmado asimismo que el Gobierno valenciano no ha hablado sobre esta cuestión, y lo que quiere es que los valencianos "definan su posición política en relación con lo que ha sido la gestión" del ejecutivo autonómico y las perspectivas de futuro y "no esté contaminada por otras cuestiones que no tienen nada que ver con nuestra realidad política".

"Haremos lo que toque en función del interés general de los valencianos", ha insistido, pero ha añadido que no saben cuál va a ser la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y en función de su decisión analizarán "la propia realidad de la Comunitat" Valenciana.

Ha defendido además que las elecciones autonómicas, fijadas para el para el próximo 26 de mayo, tienen que tener un debate "autonómico", ya que ha asegurado que en estos cuatro años la Comunidad Valenciana ha tenido un avance "considerable" y la sociedad valenciana "no puede mirar atrás".

"Lo que está pasando todavía hoy, y lo vemos en los medios de comunicación", ha dicho en referencia al caso Erial y el expresident de la Generalitat y exministro Eduardo Zaplana, es una muestra de esa huella "enorme" de la corrupción que "no puede volver a pasar" y los valencianos, ha asegurado, tienen que tener un "debate sereno sobre la realidad valenciana".

En estos momentos, ha insistido, "el debate está contaminado. Lo que queremos es descontaminarlo", ha subrayado y ha reiterado que especular sobre un posible adelanto de las elecciones autonómicas "genera unas expectativas que en este momento no hay".

Lo "normal" es que las elecciones se celebren el último domingo de mayo, ha añadido Puig, quien, no obstante, ha puntualizado: "Evidentemente nosotros tenemos esa capacidad" de convocarlas y "no vamos a renunciar a ella".