EFEPalma

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha reivindicado "confianza o lealtad federal" para abordar la reforma del sistema de financiación autonómica, "en la que cada cual debe defender sus intereses pero también los intereses del conjunto y entender los intereses de la otra parte".

"Desde esa perspectiva podemos alcanzar una solución", ha dicho Puig este domingo, durante el coloquio "Eje mediterráneo: trabajamos por lo que nos une", en el marco del 14 congreso del PSIB-PSOE que se celebra este fin de semana en Inca y que reelegirá a Francina Armengol secretaria general de los socialistas de las islas.

El presidente valenciano ha recalcado la necesidad de que la financiación "garantice un estado del bienestar potente y que todos los ciudadanos, vivan donde vivan, tengan la mayor capacidad posible en la prestación de servicios fundamentales como sanidad, educación y servicios sociales, que están residenciados en las comunidades autónomas".

"El planteamiento que nos debe unir es garantizar la igualdad de los ciudadanos y al mismo tiempo preservar la singularidad de los territorios", ha asegurado.

Sobre el hecho de que el sistema actual esté caducado desde 2014, Puig ha marcado que hay diferencias entre la posición del gobierno del PP que "se desentendió" y el actual del PSOE porque "el Gobierno de Sánchez ha aprobado dos fondos extraordinarios de 16.000 y de 13.000 millones para ayudar a las comunidades a gestionar estos servicios".

Puig considera esencial "buscar soluciones estables que garanticen la equidad y una vía que garantice la suficiencia financiera" y ha añadido al respecto que el año que viene "toca una reforma fiscal" basada en la progresividad.

El primer secretario electo del PSC, Salvador Illa, ha coincidido en que la reforma es esencial para el sostenimiento de los servicios básicos y para la reactivación económica, aunque sea "un debate complejo" y ha advertido de que "la competencia autodestructiva a la baja va al contrario de la evolución del mundo occidental".

Illa ha destacado la importancia de la cogobernanza y ha apuntado que la pandemia ha revelado mecanismos de decisión que suponen un aprendizaje en ese aspecto. El líder del PSC ha planteado además que tiene que haber un sistema de transición para pasar del sistema actual al próximo. "Me irrita, me duele que Cataluña no esté en las reuniones multilaterales", ha añadido.

Tanto Puig como Illa se han referido también a la pandemia. El presidente valenciano ha destacado que el hecho de que el Gobierno estatal sea "el más federalista" que ha habido en España, ha ayudado a las comunidades. "No solo tenemos un Gobierno socialista en España sino el Gobierno más federalista que tenemos en España y nos ha ayudado a gestionar la pandemia", ha afirmado.

Por su parte, el exministro de Sanidad ha coincidido en que, con la pandemia "ha habido una reivindicación del estado federal". "La situación llama a remar juntos", ha dicho Illa, que ha destacado que la gestión de la pandemia ha reivindicado también la identidad europea, en cuestiones como la vacunación y en los fondos "Next Generation", una circunstancia que considera que servirá para "estrechar" más la relación en la UE.

Según Illa, Baleares y la Comunidad Valencia son dos ejemplos de buena gestión de la pandemia.

Puig ha llamado la atención sobre los datos de esperanza de vida de España. Ha señalado que la Comunidad Valenciana estaba en 2015 por debajo de la media estatal y en la actualidad está por encima de la media, incluso con los perjuicios de la pandemia sobre este indicador.

"Mientras en las Islas y la Comunidad Valenciana la pérdida ha sido de 20 meses, en la Comunidad de Madrid ha sido de 2,7 años", ha dicho sobre la esperanza de vida. "Se puede decir que hemos hecho todo lo posible por la vida de las personas y otros han elegido otro camino", ha asegurado.