EFEBarcelona

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, no contempla por el momento convocar unas elecciones anticipadas en Cataluña, como le ha sugerido hoy el Gobierno para evitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Puigdemont tiene de plazo hasta las 10:00 horas de mañana para responder al segundo y último requerimiento del Gobierno sobre si ha declarado o no la independencia, y si no contesta, lo hace de forma ambigua o certifica que la proclamó, el Ejecutivo de Mariano Rajoy propondría las medidas que tendría que aprobar el Senado en desarrollo del 155, de suspensión de la autonomía.

La opción de una convocatoria de elecciones, según fuentes del Gobierno, podría ser válida para la vuelta de la Generalitat a la legalidad, pero subrayan que dependería de cómo se hiciera.

En ese sentido, distinguen entre anunciar elecciones autonómicas anticipadas sin más o que fueran aparejadas a la confirmación de que se ha declarado la independencia.

El presidente de la Generalitat tendría en todo caso un tiempo añadido para evitar la puesta en marcha de esas medidas si, por ejemplo, convocara las elecciones antes de que el pleno del Senado, que es el que constitucionalmente debe avalarlas, diera luz verde a las mismas.

Se baraja que el trámite necesario para esa aprobación en la Cámara alta podría culminar a finales de la próxima semana.

En todo caso, Puigdemont no contempla en principio convocar elecciones anticipadas en Cataluña, según han explicado fuentes del gobierno catalán tras el aviso desde la Moncloa.

A la espera de cómo articula la respuesta al segundo requerimiento -Puigdemont analiza hoy el asunto en el Consell Nacional del PDeCAT-, desde el Govern se asegura que no hay aún ninguna decisión tomada a la espera de qué movimiento hace mañana el Gobierno, pues rechazan especular con diferentes escenarios.

Más contundente ha sido desde Bruselas el conseller de Asuntos Exteriores de la Generalitat, Raül Romeva, quien ha asegurado que el Govern "no se echará atrás" si el Ejecutivo decide aplicar el artículo 155 de la Constitución.

"¿Vamos a echarnos atrás? La respuesta es definitivamente no", ha dicho Romeva en una rueda de prensa celebrada en la capital europea, en donde ha añadido que la Generalitat "no tiene alternativa" y que "no saben" lo que el Estado hará mañana.

A falta de que expire el plazo dado por Moncloa a Puigdemont, la Generalitat asegura que la respuesta del president "no se moverá" de la oferta de diálogo que planteó ya el pasado lunes al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Descartada pues la opción de una "rendición" y a la espera de qué medidas tomará el Ejecutivo central, el independentismo catalán baraja distintos escenarios en el horizonte político que se avecina.

Uno de ellos, defendido por la CUP y que se trabaja de manera conjunta con JxSí en conversaciones entre los dos grupos, es el de proclamar la independencia de forma "efectiva" en los próximos días para evitar la "represión" del Estado, si éste decide activar el mecanismo del artículo 155 de la Constitución.

Una vía para la que no sería imprescindible una votación en el Parlament e incluso se podría escenificar antes de que se acordara aplicar el 155, pues la activación de este artículo se alargaría a finales de la próxima semana, dado que el Senado debe aprobarlo.

Pero otra alternativa, expresada por el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, es que sí se produzca una votación formal en el Parlament en los próximos días, en la que se mandate al Govern a implementar la declaración de independencia que quedó en suspenso.

Otras opciones sobre la mesa se dirigirían en cambio a anticipar elecciones catalanas, aunque desde distintas perspectivas en función de cómo actúe el Gobierno mañana.

Por un lado, se estudia la posibilidad de que Puigdemont declare la independencia y convoque de inmediato elecciones "constituyentes", aprovechando el momento de alta intensidad política en Cataluña, fórmula distinta a la planteada por el Gobierno para evitar el 155.