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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha remitido hoy a ERC a las decisiones judiciales ante la petición planteada por el diputado Joan Tardá de que los dirigentes independentistas que permanecen en las prisiones de Estremera y Soto del Real sean trasladados "por humanidad" a cárceles de Cataluña.

Ante esa solicitud que le ha realizado Tardá en el pleno del Congreso, el jefe del Ejecutivo ha subrayado que él no debe opinar sobre asuntos que se dirimen en el ámbito de la Justicia porque en España existe la separación de poderes y no se debe interferir.

"Yo tengo que respetar las decisiones de la Justicia me gusten o no me gusten y se refieran a mí o a otras personas. Eso es el Estado de derecho", ha apostillado.

Rajoy ha aprovechado para reiterar que las decisiones adoptadas en los últimos meses por los dirigentes independentistas catalanes fueron "muy fuertes" y han tenido consecuencias políticas como la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

"La mejor forma de empezar a generar un ambiente distinto es intentar recuperar la normalidad porque la gente está cansada y quiere que se forme un gobierno ya y, a ser posible, que no genere problemas con la Justicia".

Tardá ha iniciado su intervención recalcando que, a su juicio, ni Oriol Junqueras, ni Joaquim Forn, ni Jordi Sánchez, ni Jordi Cuixart deberían estar en la cárcel, y que si permanecen en ella es por "escarmentar a centenares de miles de catalanes".

Tras esa premisa, ha pedido a Rajoy un "gesto político cargado de humanidad" y permita que todos ellos estén cerca de sus familiares trasladándoles a prisiones de Cataluña.

Pese a los argumentos de Rajoy, ha asegurado que puede impulsar cambios legislativos o instar a actuar en una determinada dirección al Fiscal General del Estado.

El diputado de ERC ha reprochado a Rajoy que quiera ganar en los tribunales lo que no ha obtenido en las urnas y pretenda "pervertir la Justicia mediante su politización".

Tardá ha recordado la situación sufrida en su día por Nelson Mandela en Sudáfrica para lamentar que "sesenta años más tarde, el juez Llarena también está convencido de la rebelión violenta de los presos catalanes basándose en conjeturas".