EFEBruselas

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha apelado este viernes en Bruselas a la "legitimidad social", la comprensión de la mayoría de los ciudadanos, como base para tomar medidas extraordinarias en Cataluña ante la crisis que vive esta comunidad autónoma tras la sentencia del "procés".

La presencia de Sánchez en el Consejo Europeo ha estado irremediablemente marcada por lo que está ocurriendo en Cataluña, donde se suceden desde el lunes protestas y disturbios -y hoy hay huelga general- contra la sentencia por la que han sido condenados buena parte de los dirigentes independentistas que promovieron un referéndum ilegal y una declaración de independencia en 2017.

Y Cataluña ha copado -por encima de asuntos de la cumbre como el "brexit"- buena parte de la comparecencia ante los medios de Sánchez, quien ha subrayado que el estado de derecho que es España tiene mecanismos suficientes para garantizar la legalidad.

Un estado de derecho que "no puede ceder al impulso de la exaltación", según ha subrayado el presidente antes de prometer que "no habrá impunidad" ante los hechos "vandálicos" de los últimos días.

Además ha arremetido contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, por "banalizar" y "frivolizar" con la violencia de los últimos días en las calles catalanas.

Pero a la hora de confirmar si habrá o no aplicación del artículo 155 de la Constitución o de la Ley de Seguridad Nacional, Sánchez no apunta a una decisión inmediata.

Y aunque asegura que tiene la "legitimidad democrática" para actuar, defiende hacerlo cuando tenga también "legitimidad social", es decir, a que "la ciudadanía entienda cuando se aplican esas medidas", ha dicho.

Ha advertido asimismo de que es la propia ley la que dicta cuándo se pueden tomar y cuándo no medidas extraordinarias.

"La moderación, la ponderación contribuye a calmar los ánimos y reconducir las situaciones, eso es lo que va a hacer el Gobierno de España", ha insistido Sánchez.

En esta jornada en la que el independentismo ha convocado una huelga general en Cataluña, Sánchez ha puesto en valor que se respete el derecho de manifestación, pero ha añadido que dicho derecho debe ejercerse de un modo "absolutamente pacífico sin afectar a los demás ciudadanos".

El presidente en funciones llegó ayer a Bruselas con la hora justa directo a la cumbre tras presidir la reunión de coordinación de la situación en Cataluña, y en toda la jornada no habló con los medios de comunicación.

Este viernes ha subrayado haber comparecido públicamente en tres ocasiones a lo largo de la semana -tras la sentencia, tras reunirse con los líderes de la oposición y tras esta cumbre- como también ha vuelto a defender la "proporcionalidad" que le guía en esta crisis y que en su opinión es "un signo de fortaleza del estado de derecho".

Además, tras día y medio reunido con los líderes europeos en Bruselas, ha asegurado que en las conversaciones de esta cumbre sobre Cataluña no han ido "más allá" de las preguntas de otros jefes de Gobierno sobre los hechos vandálicos" y no ha percibido más que ese "interés mediático" de las imágenes de estos días.

En cualquier caso ha puesto en valor la labor que han hecho el Ministerio de Asuntos Exteriores, las embajadas y todo el cuerpo diplomático, dando ese mensaje "claro" de defensa del Estado social y democrático de derecho y de la fortaleza de la democracia española. "Estoy muy satisfecho con esa labor", ha añadido.

Y a la pregunta de si ha hablado con el jefe del Gobierno belga, Charles Michel, sobre la euroorden contra el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, Sánchez ha recordado que ambos países son democracias consolidadas y por tanto a un primer ministro no se le pueden plantear cuestiones que afecten a la separación de poderes.

Ha añadido, en cualquier caso, que "el Gobierno está trabajando en que se cumplan las decisiones basadas en la legalidad democrática por parte del poder judicial dentro y fuera de las fronteras".

Como también ha prometido, al principio de su intervención cuando ha hablado de todo los sucedido estos días, que "quienes cometen una ilegalidad responden por ello más pronto que tarde, pero responden".

Todo en una comparecencia en la que antes Sánchez ha insistido en subrayar su satisfacción por el nuevo acuerdo del "brexit" que supone, ha dicho, "un gran alivio" para Europa y para los españoles y que asegura una salida ordenada del Reino Unido, siempre que el Parlamento británico lo ratifique.

Y ha vuelto a defender que el futuro presupuesto europeo sea más ambicioso que lo que hasta ahora se plantea tanto desde la Comisión como desde la Presidencia de turno finlandesa, y que garantice un futuro a la PAC (Política Agraria Común) y los fondos de cohesión, esenciales en ambos casos para muchas regiones españolas que tienen que converger con Europa.

Patricia de Arce