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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado un paso más este miércoles para restablecer los puentes con ERC y con el Gobierno catalán y ha emplazado al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, a poner fecha para volver a reunir a la mesa de diálogo con Cataluña.

"La confianza que tiene el Gobierno en restablecer cuanto antes el diálogo con las instituciones catalanas es total, absoluta y rotunda", ha recalcado Sánchez en el pleno del Congreso, donde también ha tenido gestos para sus otros socios de investidura, PNV y EH Bildu.

Con unas mayorías parlamentarias resquebrajadas por el caso del espionaje político a través del sistema Pegasus tanto a miembros del Ejecutivo como a líderes independentistas y tras afrontar votaciones in extremis, Sánchez ha dejado claro que quiere continuar con el diálogo.

En favor del "reencuentro y la concordia" con Cataluña y contando con EH Bildu en las medidas sociales que mejoran la vida de la ciudadanía, ha dicho Sánchez, que ha agradecido a la formación abertzale su apoyo por no confundir el debate político concreto con las urgencias que necesita el país ante la pandemia y la guerra en Ucrania.

"La situación es complicada y la mayoría de izquierdas y de la investidura está tocada y esto no es bueno ni para la estabilidad ni para el Gobierno", le advertía Mertxe Aizpurua al tiempo que le recordaba que entre aliados el respeto "debe ser mutuo" y ha sacado a colación el caso Pegasus.

"El Gobierno está dispuesto a reunirse en la mesa de diálogo (con Cataluña) cuando considere también la parte catalana", ha avanzado Sánchez minutos antes de que Pere Aragonès le urgiera a "tomar las decisiones adecuadas" para poder normalizar las relaciones.

Aragonès está dispuesto a recomponer los puentes con el Ejecutivo central pero ha recalcado que debe ser éste el que repare la "ruptura institucional" provocada por el caso de espionaje político y le ha urgido a poner fecha de cara a su próximo encuentro.

Y mientras, el PP reprocha a Sánchez el "disparate" de "negociar la investidura con los investigados" por el CNI y su portavoz, Cuca Gamarra, ha preguntado a Sánchez "qué va a entregar en su próxima reunión al espiado Pere Aragonès".

La respuesta ha sido contundente: "La diferencia en materia de política territorial cuando ustedes gobiernan y cuando gobierna el Partido Socialista es que ustedes mandaban piolines a Cataluña y con nosotros la selección española de fútbol puede jugar en Cataluña sin ningún tipo de problema o de polémica", le ha espetado Sánchez a Gamarra.

El gesto de Sánchez a Aragonès para retomar la mesa de diálogo ha sido valorado por ERC en el Congreso, que cree que es "bueno" encontrar una salida al actual bloqueo. "Y quien se levante de la mesa pierde", apunta su portavoz, Gabriel Rufián.

Pero Sánchez también ha escuchado hoy con atención las recomendaciones de otro de sus socios prioritarios, el PNV, muy crítico con el escándalo Pegasus y al que ha prometido, en aras de mejorar la confianza en el CNI, escuchar su propuesta para reformar las leyes que rigen el Centro Nacional de Inteligencia.

El portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha aconsejado a Sánchez que "se asegure bien" de que ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil cuentan con el sistema de espionaje Pegasus.

Un caso ante el que la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reiterado al PP y a Vox que no piensa dimitir.

Los populares también han pedido la dimisión del ministro de la presidencia, Félix Bolaños, al considerar que ha puesto en peligro la seguridad del Estado.

"Mantenerse en el poder así no tiene mérito, solo demuestra no tener principios. Sus socios no dan estabilidad a España, dan estabilidad a las cuatro patas de sus sillones", le ha incidido también la dirigente de Ciudadanos, Inés Arrimadas a Bolaños, que a su vez le ha pedido que deje de "derechizarse" en campañas electorales y ejerza de centro.