EFEAlcázar de San Juan (Ciudad Real)

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha defendido la actuación de los cuerpos policiales en Cataluña, porque "han protegido a la sociedad" de los violentos, pero ha lamentado que la oposición critique la actuación del Ejecutivo y ha pedido "lealtad" y "corresponsabilidad".

En un acto público en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), ante unas mil personas, el presidente del Gobierno en funciones se ha excusado por llegar casi una hora tarde recordando que esta mañana ha estado en Barcelona, visitando a los policías heridos en los "altercados y en la violencia" que se ha vivido en Cataluña desde que el Tribunal Supremo dio a conocer la sentencia del procés.

En este punto, ha querido precisar que, a pesar de lo que argumentan algunos "analistas y medios de comunicación" de que se han producido "altercados y confrontación entre los violentos y la policía", lo que estos días se ha vivido en Cataluña ha sido "un ataque a la sociedad catalana y, por ello a la sociedad española, y quien se puso en medio a proteger a la sociedad fue la Guardia Civil, la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra".

"El Gobierno hace lo que tiene que hacer y lo estamos haciendo solos", ha lamentado Sánchez, que ha insistido: "Estamos restaurando el orden público en Cataluña, estamos poniendo en cintura a los violentos, estamos protegiendo a la sociedad catalana de los violentos, y lo estamos haciendo solos".

Así, Sánchez ha criticado que el president de la Generalitat, Quim Torra, no ha condenado la violencia ni se ha solidarizado con los atacados, al tiempo que "no reconoce a la mayoría de los catalanes, que no quieren la independencia" y por ello ha sostenido que si Torra quiere hablar con él, "que primero hable con los catalanes que no son independentistas y que condene la violencia".

También ha censurado la actitud de los partidos de la oposición al denunciar que "la derecha y sus tres siglas" han aportado "cero lealtad y cero soluciones" y por ello ha pedido "un poco de corresponsabilidad y lealtad", que a su modo de ver fue lo que hizo el PSOE el 1 de octubre de 2017, y que ha definido como "una oposición de Estado en un momento crítico".

Con todo, ha hecho un llamamiento "a la España serena y a la Cataluña moderada, templada, que no quiere más extremismos, sino proyectos políticos que unan entorno a la moderación".