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Ante un público eminentemente 'sanchista' y una Mercedes Milá entregada a la causa, el presidente Pedro Sánchez ha reivindicado su historial de resistente y su liderazgo político y social, en la presentación de su libro, en el que todo lo que cuenta -ha dicho- es fruto de su experiencia: "Es mi verdad".

En un tono coloquial y distendido y en diálogo con Milá y con el presentador Jesús Calleja, Sánchez ha dicho que el escenario postelectoral del 28 de abril "tiene buena pinta", ha contado lo mucho que aprendió del "enorme sentido de Estado" de Rajoy y ha asegurado que no le ha llegado ninguna queja por lo que cuenta en su "Manual de resistencia" del Rey, ni de Rubalcaba ni de "nadie".

"Lo que he trasladado es mi verdad"- ha insistido en varias ocasiones- "y además no cuento interioridades".

"Es mi verdad, la visión que doy es constructiva, no rehuyo ningún debate, no me exculpo de los errores que haya podido cometer ni acuso a nadie, trato de corresponder a la verdad con mi experiencia", ha proclamado ante los suyos.

Escrito "a cuatro manos" con la ex de UPyD Irene Lozano, Sánchez ha defendido que su libro refleja el cambio de época que vivimos y que su historia es como la que sufrieron "muchos españoles" durante la crisis, que tras caerse supieron levantarse.

"Yo me caí y me volví a levantar y eso tiene su valor en lo personal y en lo que puede ser ejemplarizante. En un país en el que las segundas oportunidades están estigmatizadas, yo reivindico una segunda oportunidad, y una tercera, y una cuarta y una quinta", ha señalado.

Tras compartir con los presentes su receta para la resistencia: "tener convicciones y saber qué objetivo persigues", ha reconocido que también "resistir es cobrar 800 euros y llegar a fin de mes" y, ante los aplausos, entre otros del padre Ángel, ha rematado su discurso solidario anunciando que donará todos los beneficios de su libro a las "personas sin hogar".

Un libro "récord de ventas y de plagios", según la editorial, en el que Sánchez reivindica también a la militancia socialista, a la que debe haber recuperado la secretaria general del PSOE en un momento en el que su partido se jugaba "quedarse anclado al pasado y no representar a la sociedad" actual.

Igual que en aquel momento -mayo de 2017- "hay una movilización sin precedentes donde el afiliado se convierte en el verdadero protagonista del cambio", ha apuntado que de cara al 28 de abril los ciudadanos que no se resignan deben tomar el mando.

"Las elecciones del 28 de abril no van de pactar, van del modelo social que queremos y eso trasciende a los partidos. Los protagonistas tiene que ser la ciudadanía, igual que en 2017 fue el militante".

A lo largo de la hora y media de charla, Sánchez ha hecho hincapié en que "la gran verdad de lo que ocurrió en las primarias de 2017 es que el PSOE supo interpretar la sociedad a la que quiere servir", mientras que los líderes más veteranos le achacaban que no tenía un proyecto nacional.

"Esos referentes socialistas lo fueron de una sociedad española que ya no es, ahora nos toca a otras generaciones, que no es de gente joven solamente, es también gente de 30, 40, 50 o 60 años, que antes no hemos tenido el honor de dirigir el país pero sabemos interpretar las demandas de la ciudadanía", ha criticado.

En esa línea ha sostenido que el PSOE es el partido "más nuevo que hay en la política española".

También ha afirmado que "nunca" renunciará al diálogo con Cataluña. Una Cataluña que -ha confesado- le "unió" mucho a Rajoy, de quien ha elogiado su "enorme sentido de Estado" a la hora de enfrentarse a la declaración unilateral de independencia, frente a la "hipocresía", el "ventajismo" y la "irresponsabilidad" del actual líder del PP, Pablo Casado.

"Cataluña nos unió", ha dicho Sánchez sobre Rajoy, tras admitir que "aprendió" de él durante la "crisis tremenda" de octubre de 2017 y que le tiene "aprecio" y "respeto".

Para el presiente, el "155 perpetuo" que propone el nuevo líder del PP "es una absoluta irresponsabilidad" y supone "no conocer la envergadura de las decisiones que se tienen que tomar".

Según ha explicado, algo que supieron interpretar Rajoy y él es que "cualquier tipo de acción de esa envergadura no puedes tomarla sin ser consensuada" con el principal partido de la oposición.

Por eso, a su juicio, "estar constantemente en el 'pim, pam, pum territorial es un ejercicio de enorme hipocresía" y es "ser absolutamente ventajista".

Una vez más, ha vuelto a denunciar el "cordón sanitario" que le ha puesto el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, al que ha advertido de que "no va con el sentir de la ciudadanía" este tipo de vetos.

También ha aprovechado el acto para compartir lo apasionante que le resulta su etapa en el Gobierno, porque sirve para "transformar el país", ha defendido su política migratoria y ha negado que haya cambiado con respecto a cuando España acogió al Aquarius.

A la cita han acudido casi todos los ministros de su Ejecutivo, los miembros de su gabinete en Moncloa, la dirección del PSOE y diputados afines.

Milá -que ha sorprendido a los presentes con salidas de guión como la de hablar de la relación entre Malú y Albert Rivera- ha explicado que había aceptado presentarle el libro porque es una "librera" y porque, como catalana, agradece a Sánchez el diálogo con la generalitat: "¡gracias por el diálogo! ¡Cuando ustedes llegaron, llegó el diálogo!", ha aplaudido la periodista.

Mientras, Calleja limitaba sus elogios al libro: "¡lo del colchón fue letal, lees eso y ya no lo puedes soltar".

Laura Ramos