EFEMadrid

El cese del coronel Diego Pérez de los Cobos ha protagonizado de nuevo la sesión de control al Gobierno entre duras críticas de la oposición, pero en esta ocasión tanto el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han pasado a la ofensiva y han atribuido esos ataques a su trabajo para desmontar la llamada "policía patriótica".

Sánchez ha reiterado su apoyo a Marlaska tras prescindir del jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid en medio de la investigación judicial al delegado del Gobierno, José Manuel Franco, por no prohibir la manifestación del 8M y el ministro ha recalcado que no piensa dimitir, que no hubo injerencia en la labor judicial y que no pidió en ningún caso conocer el informe que elaboraba la Guardia Civil.

Ante las distintas versiones ofrecidas hasta ahora sobre las razones del cese, ha explicado que no quiso profundizar en ellas por respeto a la carrera del coronel, pero lo ha vinculado con la filtración del informe a los medios antes incluso de que lo conocieran las partes afectadas.

Marlaska ha insistido en que no tenía el informe ni sabía de su contenido. "Es más, no me interesa", ha dicho antes de explicar que pidió explicaciones sobre la filtración de ese informe. "Lo que esperamos es un respeto escrupuloso a la ley y, por eso, se pide una explicación. Si no la hay, ocurre lo que ocurre, la pérdida de confianza".

Lo ha hecho en respuesta al portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, quien ha interpelado al ministro en términos muy duros y le ha augurado que estará "muy solo" cuando vuelva a la Audiencia Nacional: "Ha dilapidado su prestigio y su nombre (...) ¿Qué le va a decir a nuestros amigos, los jueces de la Audiencia Nacional? ¿Que hay que callarse? ¿Que hay que someterse a las presiones? ¿Que hay que servir al Gobierno?".

No ha sido el único diputado que ha animado a Marlaska a renunciar antes de ser cesado. También lo ha hecho la portavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, quien se ha dirigido a él para preguntarle "por qué no ha dimitido" y, tras decirle "márchese", ha asegurado que "da pena y miedo".

También se ha pronunciado sobre el asunto el líder del PP, Pablo Casado, quien ha responsabilizado directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de lo que ha denominado "purgas" en la Guardia Civil, empezando por la destitución de Pérez de los Cobos: "Si tuviera el más mínimo respeto al Estado de derecho debería restituir al coronel en sus funciones y cesar a los que ejecutaron una orden que usted sin duda conocía".

Pero Sánchez y Marlaska no solo han defendido su actuación, sino que han vinculado las críticas al ministro con el desmontaje de la llamada "policía patriótica" que actúo durante el Gobierno de Mariano Rajoy.

"Señor Casado, se lo voy a decir de forma clara. Con este Gobierno no ha habido ni habrá nunca una intrusión política en las fuerzas de seguridad del Estado", ha respondido Sánchez al dirigente del PP, tras remarcarle que su Ejecutivo "respeta y ha respetado siempre la independencia judicial". Con su Gobierno, ha dicho, "nunca, nunca, nunca" se va a dar una "mal llamada policía patriótica".

Y ha recalcado que se trataba de un "destacamento" de policías dedicado a "defender las actividades del PP, inclusive la persecución de adversarios políticos y el encubrimiento de corrupciones varias de su partido cuando gobernaba".

En una línea parecida, Marlaska ha dicho que el Gobierno está sufriendo las consecuencias de esos dos últimos años del PP en Interior y está "desmantelando" lo que ese equipo "había convertido el Ministerio, y por eso no se nos perdona".

Se ha dirigido a la parte derecha del hemiciclo y, tras disculparse por identificar a Bal con el PP, ha proclamado: "Si yo fuera como ustedes, tendría el informe antes que la jueza".

"Si mi equipo o yo fuéramos como ustedes, no nos hubiéramos preocupado por la filtración porque alguna intervención hubiéramos tenido. Pero como no somos como ustedes, y después de que se hubiera comunicado a la cadena de mando que se había encargado esa investigación, no hicimos seguimiento y esperamos a que los agentes comunicaran lo que consideraran", ha añadido.

Ha recalcado el ministro que actúa "con la entereza de quien sabe que está haciendo lo correcto, con la misma entereza de otros tiempos y que ustedes me recuerdan constantemente. Con esa misma entereza", ha zanjado.

Además, ha recordado que fue el secretario de Estado y no el ministro quien firmó el cese. Así lo determina el procedimiento, dado que será el propio titular de Interior quien tenga que pronunciarse sobre el recurso que con toda probabilidad presentará el coronel cesado, han indicado a Efe fuentes de su entorno.

De los Cobos ha sido destinado a petición propia en comisión de servicios en la Intervención Central de Armas y Explosivos en Madrid, dependiente del general de la Jefatura de Armas, Explosivos y Seguridad, en tanto que su antiguo cargo lo ocupará el teniente coronel David Blanes.