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La presión de Unidas Podemos para que el Gobierno prohíba los desahucios al menos mientras dure el estado de alarma, sobre la inmigración o en relación con las posiciones sobre el Sahara ha seguido este jueves. El lado socialista del Gobierno, por boca de la ministra Margarita Robles, ha pedido a sus socios responsabilidad.

En declaraciones a los periodistas, la ministra de Defensa ha advertido de que estar en un Ejecutivo de coalición "exige responsabilidad" y ser solidario con sus decisiones. "Fuera del Gobierno, uno puede tener sus opiniones particulares, pero el Gobierno es un órgano colegiado", ha recalcado.

Robles ha cuestionado, por ejemplo, la posición fijada por el vicepresidente Pablo Iglesias sobre el Sahara Occidental, donde pide mantener el alto al fuego "quebrado" por Marruecos, porque la política exterior del Gobierno la marcan el presidente y la ministra de Asuntos Exteriores.

"Formar parte de un Gobierno exige una responsabilidad, y la responsabilidad más importante es que, aunque tengamos opiniones contrarias y distintas, cuando hay una posición que se ha debatido en el seno del Gobierno, hay que defenderla", ha manifestado.

Tampoco han gustado a Robles las declaraciones de miembros de Unidas Podemos que excluyen a determinados grupos políticos de acuerdos como el presupuestario, el cual Iglesias lo quiere sacar adelante con ERC y Bildu y sin Cs.

"A veces, a lo mejor, algunos miembros del Gobierno se olvidan de que como Gobierno tenemos que gobernar para todos los españoles y no solo para aquellos que nos han podido apoyar con sus votos", ha despachado Robles, en referencia al acuerdo de Iglesias con Bildu y ERC para presentar una enmienda a los Presupuestos que prohíba los desahucios.

A esas palabras ha respondido desde la Vicepresidencia de Pablo Iglesias la secretaria de Estado de Agenda 2030, Ione Belarra, que en las redes sociales ha replicado: "Efectivamente, tenemos que gobernar para todos, no sólo para los rentistas, la banca o los fondos de inversión. Por eso es urgente prohibir los desahucios, porque, cuando te desahucian, no te preguntan a quién has votado".

A su vez, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha dicho a EFE que es "urgente" legislar para impedir que se desahucie a personas vulnerables sin alternativa habitacional.

Además, ha asegurado que responderá en privado a la vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, que ayer consideró que la enmienda de Unidas Podemos a los presupuestos para paralizar desahucios respondía a una "búsqueda de visibilidad" y que se sentiría "más cómoda" con un apoyo del PP a las cuentas.

Aunque posteriormente se matizó la posición, en el lado socialista ha molestado especialmente esta semana que Podemos Canarias haya pedido la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en plena crisis migratoria en el archipiélago.

Al respecto, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha aseverado que hay imágenes de la crisis migratoria en Canarias que un Gobierno progresista no se puede permitir y ha incidido en que el Ejecutivo tiene que garantizar los derechos humanos en España.

"Hay imágenes de las que estamos viendo en Canarias en los últimos días que un Gobierno progresista no se puede permitir, y creo que tenemos que garantizar que se cumplen los derechos humanos en nuestro país. Es nuestra obligación (...) y creo que así lo refleja nuestro acuerdo de Gobierno", ha explicado Montero en una entrevista con Efe.

En referencia a la petición de Unidas Podemos Canarias de dimisión del ministro del Interior, la titular de Igualdad ha defendido que no sería la solución a este problema y ha abogado por la lealtad entre los socios del Ejecutivo. "Vamos a hablar internamente todo lo que tengamos que hablar", ha indicado.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escrito una carta a los militantes del PSOE en la que les explica que el Gobierno de coalición progresista "no excluye a nadie" en la búsqueda de pactos, porque "todos los apoyos son precisos" en un momento como el actual.

Sánchez ha enviado esta carta en medio del debate político sobre el apoyo de Bildu a las cuentas públicas, que ha provocado fuertes críticas no solo en la derecha sino también entre algunos barones del PSOE.