EFEEdimburgo (Reino Unido)

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, se reunió hoy en Edimburgo con la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, para transmitir el mensaje de que quiere conseguir un referéndum pactado con el Gobierno español a imagen del que los escoceses celebraron en 2014.

"A nosotros solo se nos ocurre que cualquier solución pasa por votar y pasa por un referéndum acordado como el que se realizó en Escocia en el año 2014, esa podría ser una solución posible", dijo el presidente catalán en Edimburgo.

Torra acudió a Bute House, la residencia oficial de la jefa del Ejecutivo escocés, para un encuentro que duró cerca de una hora y tras el que ambos líderes señalaron que el futuro de Cataluña pasa por encontrar "soluciones pacíficas y democráticas" que se basen "en el diálogo entre el Gobierno español y el catalán".

Así lo señalaron en un comunicado oficial emitido conjuntamente tras la reunión, en que destacaron que esta solución debe también hacerse "siempre desde el respeto al derecho a la autodeterminación del pueblo catalán".

Según la nota, la nacionalista Sturgeon, que despidió a Torra con un apretón de manos en las escalinatas de acceso al edificio, coincidió con el presidente catalán en que la solución a los conflictos vinculados con la autodeterminación" es "la vía de referéndum democráticos" al estilo de la consulta que Escocia celebró en septiembre de 2014.

Entonces, el 45 % apoyó la separación, frente al 55 % que eligió permanecer en el Reino Unido.

Tras el encuentro, Torra declaró ante los medios que agradeció a Sturgeon "la solidaridad del pueblo de Escocia con Cataluña" y avanzó que los dos gobiernos acordaron crear un grupo de trabajo para "estrechar los lazos en materias culturales, sociales y económicas".

Indicó además que ha invitado a la dirigente escocesa a visitar Barcelona, una oferta que ha sido aceptada y cuya fecha se dará a conocer cuando ambas partes la acuerden.

"Dos naciones con objetivos comunes. Este es un mensaje que me llevo. Le he querido agradecer (a Sturgeon), así como al pueblo escocés, la simpatía que ha tenido siempre por la lucha por la libertad del pueblo de Cataluña", apuntó Torra.

Durante su visita a Edimburgo, el dirigente catalán ha querido mostrar públicamente su apoyo a la exconsejera Clara Ponsatí, cuyo juicio de extradición a España comenzará el próximo 30 de julio en la capital escocesa.

Sobre la exconsejera, responsable de los centros educativos durante el referéndum del 1 de octubre de 2017 en Cataluña, pesa una orden de entrega por los delitos de rebelión y malversación de fondos públicos en relación con la consulta, declarada ilegal en virtud de la Constitución española.

Torra y Ponsatí se entrevistaron hoy en un céntrico hotel de Edimburgo, tras lo que ofrecieron una rueda de prensa en que el presidente catalán dijo que, en su reunión del lunes, habló con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, "sobre la situación injusta de los presos políticos y exiliados como Clara Ponsatí".

Respecto a este encuentro con Sánchez, matizó que no se siente "ni optimista ni pesimista", sino que la cuestión fundamental es conocer la postura del Gobierno central sobre "el derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña".

"Seguimos a la espera de que el Gobierno de España nos plantee sobre este extremo cuál es su posición y su solución. Por ahí es por donde podremos avanzar por la senda del diálogo", precisó.

Recalcó que la justicia española "está persiguiendo a Clara Ponsatí y a otros exiliados políticos" por permitir a los catalanes "ejercer su derecho al voto el primero de octubre" y aseguró que "los presos políticos y los exiliados no son fichas de negociación" con el Gobierno español "porque su encarcelamiento es injusto".

Torra defendió que el movimiento independentista catalán "ha hecho que Europa se concentre en lo que está ocurriendo en España y se dé cuenta de que todavía hay franquismo en las calles, estallidos fascistas y una regresión democrática intolerable a cualquier nivel".

Apuntó que su objetivo es "tener la misma respuesta" que dio el entonces primer ministro británico, David Cameron, al Gobierno autonómico de Escocia sobre "cómo los escoceses debían ejercer su derecho a la autodeterminación".

"Como catalanes, queremos tener las mismas soluciones y propuestas que otros europeos", aseveró.

Por Remei Calabuig