EFEBarcelona

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha defendido hoy la conveniencia de un Govern efectivo "desde el minuto uno", tras reunirse en Bruselas con el líder de Junts per Catalunya (JxCat) Carles Puigdemont, quien ha insistido en su investidura y ha dicho que lo ideal sería que fuera presencial.

Torrent se ha desplazado a la capital belga para mantener su primer encuentro con Puigdemont, a quien el pasado lunes propuso como candidato a la presidencia de la Generalitat después de la ronda de contactos con los grupos parlamentarios.

Sin embargo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que el Ejecutivo evitará la investidura de Puigdemont y que recurrirá ante el Constitucional cualquier acto administrativo adoptado por el Parlament con esa intención.

Acorde con la postura defendida por su partido, ERC, Torrent ha recalcado que "conviene que haya un Govern lo más rápidamente posible" y que sea "efectivo", para pasar página cuanto antes de la intervención de la Generalitat en virtud del artículo 155 de la Constitución.

El pronunciamiento de Torrent se produce en un contexto en el que voces de ERC alertan de que forzar una investidura a distancia de Puigdemont, con el choque jurídico que puede provocar y con las dificultades operativas que supondría intentar gobernar desde Bruselas, podría llevar a prolongar la vigencia del 155 en Cataluña.

Torrent, que también se ha reunido con el resto de diputados de JxCat y ERC que acompañan a Puigdemont en Bélgica, les ha trasladado que su "compromiso" y "obligación moral" es defender sus derechos políticos fundamentales, así como "especialmente también los de los diputados que están en prisión preventiva".

Su encuentro con Puigdemont ha tenido que celebrarse en la sede de la Alianza Libre Europea y no en la oficina de representación de la Generalitat en Bruselas, ya que el Gobierno ha ordenado su cierre, un gesto "escandaloso" para Torrent, que ha instado a los servicios jurídicos del Parlament que estudien si se ha vulnerado algún derecho con esta medida.

Por su parte, Puigdemont ha reivindicado que el mandato de las urnas, surgido de las elecciones catalanas del 21 de diciembre, es que él sea el presidente del ejecutivo catalán en una investidura que, ha dicho, "lo ideal" sería que fuera "presencial".

"Pedimos normalidad, rigor y sentido común", ha añadido, a la vez que ha dicho que no caerá en el "chantaje" del Gobierno, al que ha reclamado que "retire las trabas" para que puedan celebrarse la próxima semana el debate de investidura.

Preguntado sobre si lo que reclama al Gobierno español es que se actúe sin la independencia de poderes, Puigdemont ha dicho que fue la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la que "dejó claro quién había llevado a prisión y descabezado al Gobierno independentista".

Según Puigdemont, "todavía hay tiempo" para decidir cómo se intentaría esa investidura y para anunciar si renuncian o no a su escaño, para asegurar la mayoría independentista, los diputados Lluís Puig, Toni Comín, Meritxell Serret y Clara Ponsatí, desplazados con él a la capital belga.

A las preguntas sobre si es consciente de que se ha reforzado el control de fronteras ante una posible vuelta a España, lo que implicaría su detención por los delitos de rebelión, sedición y malversación, ha señalado que "ojalá el Gobierno" hubiera controlado "tanto las fronteras cuando sus amigos hicieron fuga de capitales".

Tras volver de Bruselas, Torrent ha convocado para mañana en el Parlament una reunión con los representantes de las distintas fuerzas parlamentarias para preparar el debate de investidura.

El pleno de investidura debería celebrarse a más tardar el 31 de enero, si bien fuentes soberanistas han dicho hoy que la intención de Torrent es convocarlo para el próximo martes, día 30.