EFEVitoria

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reconocido estar en un "estado de alerta máxima" porque la repetición de las elecciones generales supone un retroceso para la "agenda vasca" y por las repercusiones que puede tener en Euskadi la inestabilidad mundial y una posible crisis económica.

Ante esta situación de incertidumbre política y económica, Urkullu se ha comprometido en el pleno de Política General a no someter a Euskadi a "tensión política" lo que puede interpretarse como un rechazo a adelantar las elecciones autonómicas vascas previstas en principio para otoño del año que viene ante la posibilidad de que no pueda sacar adelante los presupuestos de 2020.

El lehendakari ha desgranado los logros de su Gobierno en estos tres años y los retos a afrontar en el último curso político de esta legislatura, que comienza, a su juicio, marcado por el panorama "descorazonador" en España, con la repetición de las elecciones generales y la "incapacidad" de los partidos de alcanzar acuerdos.

Ha contrapuesto la situación en España con la de Euskadi, donde se mantiene el diálogo político desde la "máxima lealtad" de los dos socios del Gobierno Vasco, PNV y PSE-EE, aunque debido a que están en minoría en la Cámara vasca, ha tendido la mano al resto de formaciones para alcanzar pactos tanto en materia de autogobierno, como para aprobar los presupuestos de 2020.

En autogobierno ha confiado en poder ampliar el acuerdo alcanzado entre el PNV y EH Bildu. Ha ensalzado las virtudes del Concierto Económico y ha abogado por extenderlo al ámbito político mediante un "Concierto Político" que se sustentaría en "un pacto de garantía bilateral con el Estado".

Entre sus prioridades, ha dicho que figura también alcanzar una "reflexión crítica global" sobre el pasado que incluya el rechazo explícito a la violencia de ETA y sea compartida por todos los partidos, así como un consenso sobre política penitenciaria y reinserción de los presos.

Los grupos de la oposición, EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PP, han criticado su falta de ambición y su exceso de optimismo ante la situación económica vasca.

La portavoz de EH Bildu en la Cámara de Vitoria, Maddalen Iriarte, ha considerado que el Gobierno Vasco no está preparado para hacer frente "a la crisis que viene" porque Euskadi carece de soberanía.

Ha lamentado que Urkullu se muestre "preocupado por España", reconozca que tiene "las manos atadas" y proponga como solución que haya "un Gobierno estable" en el Estado, cuando lo que se necesita es soberanía.

El portavoz de Elkarrekin Podemos, Lander Martínez, ha sido menos crítico con Urkullu y se ha ofrecido a llegar a acuerdos aunque le ha criticado por ser "demasiado optimista" ante el "grave riesgo de recesión" que hay en Euskadi.

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, le ha pedido que no dé el paso de presentar formalmente la propuesta de alcanzar un "Concierto Político" con el Estado que aboque a Euskadi a un "conflicto como el de Cataluña".

La secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, socia del Gobierno de Urkullu, ha reclamado un acuerdo "transversal" en materia de memoria y convivencia y ha advertido de que no pueden admitir que haya quienes todavía "excusan a ETA".

El portavoz del PNV, Joseba Egibar, ha opinado por su parte que si algo demuestra la situación española y la repetición de elecciones generales es que Euskadi debería hacer "su propio camino" político, económico y social.

Con este pleno arranca un curso político que en sus primeros compases estará marcado por la repetición de las elecciones generales, que podrían condicionar la aprobación de los presupuestos de 2020, cuando los vascos tendrán una nueva cita con las urnas para las elecciones autonómicas.