EFESantiago de Compostela

Con el teletrabajo implantado en la mayoría de las empresas, de manera más o menos voluntaria, para los diputados y diputadas la posibilidad de cumplir con su función a distancia sigue sin depender de tener una conexión a internet, sino de poder emitir su voto con todas las garantías.

El impulso del voto telemático se ha convertido en el mejor instrumento para asegurar este derecho, por lo que los parlamentos autonómicos han ido potenciando esta modalidad de votación a distancia en los últimos meses para no tener quefrenar su actividad ante la segunda oleada de la covid-19.

En el Congreso de los Diputados, el uso del voto telemático se aprobó en julio de 2011, pero no fue hasta junio del año siguiente cuando la diputada del PP por Lugo Olga Iglesias estrenó este sistema, que ahora utilizan en los plenos los parlamentarios que no pueden acudir al hemiciclo por las restricciones marcadas por la pandemia.

Sin embargo, en el Senado ya todos los votos se emiten telemáticamente, a través de su propio sistema informático, tanto para los senadores que están presentes como los que no desde el pasado mes de junio.

De esta manera, se ha generalizado el uso de un recurso que hasta el momento era excepcional, solo para facultar el voto en los casos de embarazo, maternidad, paternidad o enfermedad grave, como también sucedía en los parlamentos autonómicos.

Ahora, ante la posibilidad de tener que permanecer en el domicilio por el coronavirus, es necesario ampliar estos supuestos y agilizar el proceso a través de cambios en los respectivos reglamentos.

Como el que ha aprobado la semana pasada el Parlamento gallego para habilitar "excepcionalmente y por tiempo determinado" el voto delegado -en otro diputado del mismo grupo- o telemático de quien no pueda asistir a las sesiones "de forma justificada" por la situación de pandemia.

Este es el caso también de Andalucía, que aprobó por unanimidad a finales de 2009 una reforma de su reglamento para permitir la delegación del voto en los casos de maternidad o paternidad, que incluyeron enfermedad o incapacidad prolongada a partir de 2016 y en mayo de este año se ha ampliado para incluir para la delegación del voto telemático, que se envía con 24 horas de antelación.

En Cantabria o Castilla y León, donde el voto telemático ya estaba regulado desde 2012 y 2014, los supuestos se han ampliado en los últimos meses, después del confinamiento por la covid-19.

Al igual que en Baleares, donde esta modalidad se ha utilizado en los últimos años en casos puntuales, pero ya superó a la presencial en los plenos del mes de junio por la asistencia limitada de diputados.

En el parlamento cántabro, tras la pandemia se ha entendido que la cuarentena declarada es un caso de "enfermedad grave", equiparándose a este supuesto. En este caso, se pide que el diputado en cuarentena siga la sesión plenaria desde su casa y emita su voto mediante correo electrónico antes de cada votación.

También en Extremadura, estaba regulado desde hace tiempo, en 2013, tanto el voto telemático como delegado cuando un diputado disfrute del permiso de paternidad o maternidad, así como e casos de enfermedad o incapacidad prolongada.

Para casos similares se habilitó desde 2014 en La Rioja, donde el voto delegado se aprobó únicamente durante el estado de alarma, pero ya no está en vigor.

El Reglamento de las Cortes de Aragón incluyó en 2017 la posibilidad de habilitar de forma excepcional sistemas telemáticos, una modalidad que ya ha sido utilizada desde la pandemia por algún diputado que ha tenido que confinarse por contacto estrecho con un positivo en coronavirus.

Fueron Les Corts Valencianes las pioneras en este ámbito, ya que el 16 de diciembre de 2008 la diputada socialista Mercedes Sanchordi, de baja por maternidad, se convirtió en la primera parlamentaria española en votar desde su casa, por correo electrónico, aunque el nuevo método implicó algún error.

Desde que se reanudaran las sesiones plenarias en mayo, Les Corts han conjugado el voto presencial y el telemático, y este último se ha ampliado a cuando un diputado haya dado positivo, esté en aislamiento, o la situación sanitaria desaconseje su desplazamiento, entre otros.

VOTACIONES FUNDAMENTALES

Por su parte, el Parlament catalán no había permitido la votación telemática -solo la delegación de voto para casos de maternidad u hospitalización-, una política que no consiguieron siquiera forzar los posconvergentes en su intento fallido de investir al ex president huido a Bélgica Carles Puigdemont.

La pandemia ha sido el detonante de una reforma del reglamento en abril para permitir por primera vez el voto telemático, que se estrenó con una votación fundamental: la de los presupuestos autonómicos.

En Madrid, la Asamblea ha implantado hace dos semanas un nuevo mecanismo de votación tras la polémica por la aprobación de la reforma de ley del suelo del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que el PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos han recurrido ante el Tribunal Constitucional porque creen que salió adelante sin quorum, que es de 67 diputados.

Por la pandemia, el aforo del hemiciclo estaba limitado a 70 diputados de los 132, repartidos entre los grupos de forma proporcional y las votaciones se realizan en bloque en dos turnos al final del orden día para que participen todos los parlamentarios, los que han asistido al debate y los que no.

Pero PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos siguen reclamando la implantación del voto telemático para que las votaciones sean simultáneas.

ESTRENO EN PANDEMIA

Varios parlamentos autonómicos han estrenado el voto telemático en plena pandemia, como el del Principado de Asturias, que aprobó el pasado 6 de mayo, tras reanudar su actividad presencial después del confinamiento, las primeras iniciativas de su historia telemáticamente, una posibilidad incorporada en febrero al reglamento.

Al igual que en otras cámaras regionales, la utilización de la vía telemática tiene en Asturias sus limitaciones, ya que solo es para las votaciones que no sean susceptibles de fragmentación o modificación y el diputado debe cursar la oportuna solicitud mediante un escrito dirigido a la Mesa.

El Parlamento de Canarias aprobó en mayo la reforma para votar telemáticamente o delegar el voto en el portavoz o presidente de su grupo.

En Castilla-La Mancha, la posibilidad del voto telemático se ha introducido en el reglamento a mediados de junio, ya que con anterioridad no estaba recogido como tal, y varios diputados regionales ya han votado telemáticamente debido a confinamientos preventivos.

A LA ESPERA

En Murcia, aún no está habilitado el voto telemático, ya que la Mesa aún ha de establecer el procedimiento, aunque fue aprobado en 2019, pero la Asamblea murciana ha habilitado un espacio para que todos sus diputados puedan asistir y las sesiones se desarrollen de forma idéntica a como transcurrían antes del inicio de la pandemia.

En el Parlamento de Navarra se aprobó en marzo utilizar el voto delegado en los plenos para afrontar las restricciones impuestas por la crisis sanitaria. Así, en cada votación, una vez que han ejercido los parlamentarios presentes, los portavoces de los grupos, a petición de la presidencia, dan a conocer a viva voz el sentido del voto de los parlamentarios ausentes.

También en Euskadi la posibilidad de delegar el voto en el caso de parlamentarios vascos que tengan que estar confinados se incluyó en el reglamento a finales de septiembre, cuando se ampliaron los supuestos más allá de la baja maternal o paternal y se incluyó la posibilidad de emitir el voto de forma telemática en determinados casos.

MÉTODOS TRADICIONALES

Aunque las nuevas tecnologías e internet se han instalado plenamente en los parlamentos, siguen conviviendo con los métodos más tradicionales y prosaicos de toda la vida.

En Castilla y León, los 81 procuradores que conforman la Cámara autonómica han recuperado la vieja práctica de votar a mano alzada, ya que la obligatoriedad de la distancia interpersonal ha llevado a los diputados a desplazarse de sus escaños y no pueden utilizar el sistema electrónico que tienen instalado.

Así, lo de apretar el botón a la hora de votar se ha cambiado por levantar la mano desde el escaño, lo que está generando demoras y chascarrillos a la hora de contar los sufragios, algunos emitidos desde los escaños del 'gallinero', los más alejados.

En Ceuta, no está habilitado el voto telemático y los 25 diputados de la Asamblea se distribuyen por todo el salón de sesiones del Ayuntamiento, ocupando varios de ellos los asientos destinados al público, e incluso se llegó a celebrar un pleno en el único teatro de la ciudad para mantener mejor las distancias.